La moneda Canton (CC), el token funcional nativo de la red, fue diseñada para recompensar el uso real de la red por encima de la especulación. Alinea el éxito de la red con los participantes que la hacen funcionar, recompensando de forma justa a los desarrolladores y usuarios de aplicaciones, así como a quienes operan la infraestructura descentralizada. El resultado es un modelo fundamentalmente diferente en el que las recompensas fluyen hacia quienes crean valor mediante actividades reales, no solo hacia mineros o inversores iniciales.