Las pérdidas por estafas a través de cajeros automáticos de Bitcoin ascienden a 333,5 millones de dólares en 2025
La actividad fraudulenta que utiliza cajeros automáticos de Bitcoin en los Estados Unidos está aumentando, atrayendo un mayor escrutinio por parte de las fuerzas del orden federales. El FBI informó que las pérdidas por estas estafas alcanzaron los 333,5 millones de dólares entre enero y noviembre de 2025, superando los 250 millones de dólares perdidos durante todo el año calendario 2024. Un portavoz del FBI describió la tendencia como un "aumento claro y constante" que "no se está desacelerando". Los estafadores explotan la velocidad y la finalidad de estas transacciones, que permiten que el efectivo se convierta en cripto y se envíe globalmente en minutos, lo que hace que la recuperación sea casi imposible. El director de apoyo a víctimas de fraude de AARP señaló que solicitar cripto es ahora el "método número 1 preferido por los criminales".
Washington D.C. demanda a Athena Bitcoin por un supuesto 93% de tasa de fraude
En respuesta al creciente problema, los reguladores están tomando medidas directas contra los operadores de máquinas. En septiembre, la oficina del Fiscal General de Washington D.C. presentó una demanda contra Athena Bitcoin, uno de los proveedores de cajeros automáticos de Bitcoin más grandes del país. La demanda alega que un asombroso 93% de las transacciones en los dispositivos de la compañía dentro del distrito son producto de fraude. La acción legal destaca además la vulnerabilidad de ciertos grupos demográficos, afirmando que la edad promedio de las víctimas era de 71 años. La demanda acusa a Athena Bitcoin de beneficiarse de tarifas no reveladas cobradas a estas víctimas de fraude.
Los operadores se enfrentan a llamamientos para controles industriales más estrictos
Athena Bitcoin ha negado enérgicamente las acusaciones, afirmando que mantiene "fuertes salvaguardias contra el fraude" y que no debe ser responsable de las decisiones de los usuarios, de manera similar a como un banco no es responsable de las transferencias de fondos de los clientes. A pesar de esta defensa, el incidente ha amplificado los llamamientos para una regulación más estricta de los más de 45.000 cajeros automáticos de criptomonedas que operan en todo el país. Grupos de defensa como AARP están abogando por nuevas reglas, incluidos límites en los montos de depósito diarios. Al menos 17 estados ya han aprobado legislación para regular las máquinas, y algunos municipios locales se están moviendo para prohibirlas por completo, lo que indica un posible cambio en toda la industria hacia estándares operativos más estrictos.