Los mínimos idénticos del 21 de noviembre refuerzan el ciclo de cuatro años de Bitcoin
A pesar de las nuevas dinámicas del mercado, el ciclo de cuatro años de Bitcoin, un patrón de precios recurrente históricamente ligado a sus eventos de halving, muestra signos de persistencia. Una pieza clave de evidencia es el momento de los recientes mínimos del mercado. El mínimo local de Bitcoin el 21 de noviembre de 2025, en 80.524 $, ocurrió en la misma fecha calendario exacta que el mínimo del ciclo anterior de 15.460 $ el 21 de noviembre de 2022, que siguió al colapso de FTX.
Esta rima histórica ocurre incluso cuando se esperaba que nuevas fuerzas poderosas perturbaran el patrón. La introducción de los ETF al contado de EE. UU. ha absorbido 57.000 millones de dólares en entradas, mientras que compañías como MicroStrategy se han convertido en compradores perpetuos. Estos factores, junto con una distribución sin precedentes por parte de los primeros tenedores por encima de 100.000 $, alimentaron los argumentos de que el ciclo estaba roto. Sin embargo, el momento del mercado se ha mantenido consistente, con Bitcoin alcanzando un máximo de 126.000 $ en octubre de 2025, aproximadamente 18 meses después del halving de abril de 2024, en línea con ciclos anteriores.
Los puntos de inflexión de enero posicionan el 15 de enero como catalizador clave
El mes de enero ha marcado repetidamente puntos de inflexión significativos para el precio de Bitcoin. En enero de 2023, el activo alcanzó un máximo local justo por debajo de 25.000 $ antes de una corrección. El lanzamiento de los ETF al contado de EE. UU. en enero de 2024 fue seguido por el precio más bajo del año, justo por debajo de 40.000 $, más tarde ese mes. Más recientemente, enero de 2025 vio otro pico local alrededor de 110.000 $, coincidiendo con una nueva inauguración presidencial.
Este contexto histórico pone un fuerte foco en enero de 2026. Un proyecto de ley de estructura del mercado de criptomonedas de EE. UU. está programado para una audiencia de marcado el 15 de enero, creando un claro catalizador impulsado por eventos. Para los inversores, la pregunta es si este hito regulatorio desencadenará otro punto de inflexión importante, estableciendo potencialmente un máximo o mínimo local definitivo y marcando la pauta para la siguiente fase del ciclo.