El yen cae a 156,03 después de que el BOJ subiera el tipo al 0,75%
El Banco de Japón, el 18 de diciembre, elevó su tasa de política a corto plazo en 25 puntos básicos hasta el 0,75%, marcando el nivel más alto en casi 30 años. La medida representó un giro continuo y gradual de su política monetaria ultralaxa de larga data. A pesar de la subida, el yen japonés se debilitó frente al dólar estadounidense, cayendo a 156,03 desde 155,67. La caída de la moneda refleja un escenario clásico de "comprar el rumor, vender la noticia", ya que el aumento de las tasas era ampliamente esperado y había sido descontado por los especuladores de divisas que ya habían establecido posiciones largas en el yen semanas antes.
En su comunicado de política, el BOJ señaló que la inflación se ha mantenido por encima de su objetivo del 2%. Sin embargo, los responsables políticos también enfatizaron que las condiciones monetarias siguen siendo acomodaticias, ya que las tasas de interés ajustadas por inflación siguen siendo negativas. Esto sugiere que los temores de un evento repentino de aversión al riesgo desencadenado por el desmantelamiento de las operaciones de carry trade del yen fueron exagerados.
Bitcoin sube a 87.500 dólares, ignorando la debilidad del yen
En contraste con el yen, Bitcoin demostró una fortaleza notable. La criptomoneda líder subió de 86.000 a un pico de 87.500 dólares tras el anuncio, antes de estabilizarse en torno a los 87.000 dólares. Este movimiento alcista muestra la resiliencia de Bitcoin y su tendencia a cotizar independientemente de las reacciones macroeconómicas tradicionales.
La acción del mercado indica que los inversores no están viendo el ajuste incremental del BOJ como una amenaza para la liquidez global o los activos de riesgo. Las preocupaciones de que un yen más fuerte pudiera desencadenar un evento de desapalancamiento no se materializaron, lo que permitió que activos como Bitcoin se apreciaran en función de sus propias dinámicas de mercado.