Resumen ejecutivo
Las autoridades financieras chinas, lideradas por el Banco Popular de China (PBoC), han reafirmado oficialmente la prohibición integral del país sobre las actividades de criptomonedas. Tras una reunión de alto nivel, el gobierno citó un "resurgimiento" del comercio especulativo y los nuevos riesgos planteados por las stablecoins como los principales impulsores para intensificar su represión. Esta medida subraya el compromiso de Beijing con su prohibición de 2021, creando una marcada divergencia política con Hong Kong, que está cultivando activamente un mercado de activos digitales regulado. El anuncio ya ha provocado repercusiones negativas en el mercado, con una caída de las acciones cotizadas en Hong Kong relacionadas con las stablecoins en respuesta.
El evento en detalle
El viernes 28 de noviembre de 2025, el PBoC convocó una reunión de coordinación con trece agencias gubernamentales, incluidos los reguladores de Internet y los organismos judiciales, para abordar la renovada actividad en el espacio de los activos digitales. En una declaración posterior, el banco central declaró que "las actividades comerciales relacionadas con las monedas virtuales constituyen actividades financieras ilegales".
El PBoC reiteró que las monedas virtuales, incluidas las stablecoins, no poseen el mismo estatus legal que la moneda fiduciaria del país y están prohibidas de circulación en el mercado. Esta posición reforzada se produce después de lo que los funcionarios describen como un reciente aumento en la especulación cripto que presenta "nuevos desafíos para el control del riesgo financiero". El gobierno planea emplear una combinación de bloqueos técnicos, restricciones financieras en las transacciones y campañas de riesgo público para hacer cumplir la prohibición.
Deconstruyendo la estrategia
La estrategia de Beijing parece ser doble: mantener la soberanía monetaria y mitigar el riesgo financiero. La principal preocupación es que las stablecoins privadas podrían socavar la adopción y el control del yuan digital (e-CNY), la moneda digital del banco central de China (CBDC). Al clasificar todas las transacciones cripto como ilegales, las autoridades tienen como objetivo eliminar los rieles de pago alternativos y los instrumentos especulativos que operan fuera del sistema financiero controlado por el estado.
Esta acción de aplicación renovada representa la declaración oficial más significativa sobre el asunto desde la prohibición general de 2021. A pesar de la prohibición, los datos revelan que China todavía representa más del 14% del hashrate global de Bitcoin, lo que indica que persisten importantes operaciones de minería y comercio clandestinas. Esto destaca el desafío continuo que enfrentan los reguladores para erradicar por completo las actividades financieras descentralizadas.
Implicaciones para el mercado
La reacción inmediata del mercado fue evidente en los mercados asiáticos, donde las acciones cotizadas en Hong Kong con exposición comercial a las stablecoins experimentaron una caída notable. La firme postura del PBoC envía una señal clara al mercado de que la China continental no será una fuente de demanda cripto legítima o innovación en el futuro previsible. Esto puede aumentar la presión regulatoria sobre la persistente economía cripto clandestina, aunque su eliminación completa sigue siendo poco probable.
Además, el anuncio crea una fisura más profunda entre los sistemas financieros de la China continental y Hong Kong. Mientras Beijing endurece su control, Hong Kong continúa posicionándose como un centro cripto global y regulado, una política respaldada por sus principales funcionarios financieros. Esta divergencia podría conducir a un arbitraje jurisdiccional, pero también presenta una dinámica geopolítica compleja para las empresas que operan en la región.
Contexto más amplio
La decisión del PBoC se enmarca en un contexto de crecientes llamamientos de algunos académicos chinos para reconsiderar la rígida prohibición del país sobre la minería de Bitcoin. Sin embargo, el banco central ha rechazado cualquier noción de relajar su postura. La represión destaca una tensión fundamental dentro del marco de "Un país, dos sistemas" de China, con dos enfoques opuestos hacia los activos digitales que se desarrollan en paralelo.
Como explica Lacie Zhang, analista de investigación en Bitget Wallet, la metodología de China implica un ataque multifacético al ecosistema cripto. Si bien este enfoque fue considerado efectivo por el PBoC para rectificar el "caos" del mercado después de 2021, el reciente resurgimiento de la actividad sugiere que el apetito del mercado por los activos digitales sigue siendo resistente. La efectividad a largo plazo de las medidas de control del estado será un indicador clave para otras naciones que contemplan sus propias estrategias de CBDC y regulación cripto.