La caída repentina de octubre eliminó $19 mil millones mientras los creadores de mercado se retiraban
La estructura del mercado de Bitcoin se fracturó el 10 de octubre de 2025, desencadenando una caída repentina que liquidó aproximadamente $19 mil millones en posiciones largas. La venta masiva comenzó después de que el presidente Trump anunciara aranceles del 100% sobre las importaciones chinas, lo que provocó que Bitcoin se desplomara más del 14% en horas. Según John D'Agostino, jefe de estrategias institucionales de Coinbase, el evento expuso una falla crítica en la infraestructura de trading de criptomonedas.
Describió la caída como una "falla en la fontanería", explicando que los creadores de mercado de criptomonedas no están legalmente obligados a proporcionar liquidez. A medida que la volatilidad se disparó, "simplemente abandonaron el mercado", creando "brechas violentas" en los precios que dejaron a los inversores minoristas desprotegidos. Las liquidaciones caóticas vieron cómo algunas altcoins, como Cosmos (ATOM), colapsaron brevemente a casi cero en ciertos intercambios.
Las instituciones acumulan posiciones a medida que se vislumbra la claridad regulatoria
Si bien el sentimiento minorista se describió como "horrible" en los meses posteriores a la caída, el comportamiento institucional contó una historia diferente. D'Agostino reveló que el período de octubre a diciembre de 2025 fue una de las ventanas de compra institucional más activas registradas para Coinbase. Estos grandes actores vieron el evento no como una catástrofe, sino como una prueba de estrés exitosa. A diferencia del colapso de FTX, el mercado resistió el shock sin una "insolvencia importante", lo que demuestra que las grandes instituciones estaban gestionando el riesgo correctamente.
De cara al futuro, D'Agostino identificó dos pilares para la recuperación de Bitcoin hacia su pico anterior de $126,000. El primero es la estabilización de los creadores de mercado profesionales que sobrevivieron a la carnicería de octubre. El segundo es la aprobación de la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales (CLARITY Act), un proyecto de ley respaldado por el presidente Trump que tiene como objetivo establecer un marco regulatorio claro. La ley designaría a la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) como el regulador principal de las materias primas digitales, una medida destinada a poner fin a la práctica de la "regulación por aplicación". D'Agostino ve la acción actual del precio lateral como una fase saludable de "pulido" donde se está construyendo un soporte institucional duradero para la próxima subida.