La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido ha propuesto integrar a las empresas de criptomonedas en su marco regulatorio existente, con el objetivo de establecer las reglas finales para 2026, lo que indica una mayor conformidad para el sector.
Resumen Ejecutivo
La Autoridad de Conducta Financiera (FCA) ha publicado un documento de consulta que detalla propuestas para incorporar a las empresas de criptomonedas en su marco regulatorio establecido, con el objetivo de establecer las reglas finales para 2026. Esta medida significa un cambio hacia una supervisión integral, adaptando las reglas financieras existentes a las características únicas del mercado de activos digitales en lugar de una adopción generalizada. Este marco abarcará la resiliencia operativa, la rendición de cuentas de la alta dirección, sistemas y controles robustos, y salvaguardias mejoradas contra la delincuencia financiera, aplicando estándares proporcionados. La FCA también busca comentarios sobre la extensión de su Deber de Consumidor (Consumer Duty) y la posibilidad de que las quejas relacionadas con criptomonedas se escalen al Servicio del Defensor del Consumidor Financiero (FOS).
El Evento en Detalle
El CP25/25 de la FCA describe un enfoque que adapta, en lugar de copiar, las reglas existentes del Manual para el sector criptográfico del Reino Unido. Las propuestas tienen la intención de aplicar estándares de gobernanza, regímenes de responsabilidad personal y culturas de cumplimiento en toda la empresa. Las áreas clave de enfoque incluyen el Manual de Disposiciones de Gestión Senior, Sistemas y Controles (SYSC), que cubre la gobernanza, el Régimen de Gerentes Senior y Certificación, la prevención del crimen financiero y la resiliencia operativa. Si bien el principio rector es "mismo riesgo, mismo resultado regulatorio", la FCA reconoce que la tecnología y los modelos de negocio de las criptomonedas requieren ajustes. Por ejemplo, los requisitos de resiliencia operativa, incluidas las salvaguardias contra ciberataques y interrupciones, se aplicarán por completo. Sin embargo, las empresas de criptomonedas pueden enfrentar estándares similares a los proveedores de crédito al consumidor, lo que refleja su riesgo sistémico percibido como menor en comparación con los bancos. La consulta busca específicamente opiniones sobre la aplicación del Deber de Consumidor, que obliga a las empresas a ofrecer buenos resultados a los clientes, a los mercados de criptomonedas, y permitir que los consumidores dirijan sus quejas al FOS. Las personas y empresas que realicen actividades de criptoactivos reguladas requerirán autorización antes de operar en el Reino Unido.
Implicaciones para el Mercado
A corto plazo, las empresas de criptomonedas del Reino Unido anticipan un mayor escrutinio y un aumento de los costos de cumplimiento a medida que se preparan para el nuevo entorno regulatorio. A largo plazo, se espera que este enfoque estructurado fomente un mercado criptográfico del Reino Unido más maduro y confiable, atrayendo potencialmente una mayor inversión institucional y estimulando la innovación dentro de un ecosistema regulado. El objetivo de la FCA es desarrollar un sector de criptoactivos competitivo y sostenible que promueva la innovación al tiempo que defiende la integridad del mercado y la protección del consumidor. Al fortalecer los requisitos de resiliencia operativa y prevención del crimen, las propuestas buscan generar confianza y mejorar la protección del consumidor contra malas prácticas operativas. Esta claridad regulatoria también podría posicionar al Reino Unido como un centro líder en activos digitales e innovación.
Comentarios de Expertos
David Geale, director ejecutivo de pagos y finanzas digitales de la FCA, indicó que un modelo regulatorio de "copiar y pegar" es inadecuado para los activos digitales debido a su naturaleza distinta de los servicios financieros convencionales. En cambio, la FCA tiene como objetivo diseñar un marco que se adapte a los aspectos únicos de los mercados de blockchain y criptomonedas, flexibilizando ciertos requisitos mientras intensifica la supervisión en áreas de alto riesgo como la ciberseguridad. Cassie Craddock, directora gerente de Ripple para el Reino Unido y Europa, comentó sobre la colaboración planificada entre EE. UU. y el Reino Unido en la supervisión de criptomonedas, afirmando que "tiene el potencial de establecer un modelo para la cooperación internacional en nuestra industria", sugiriendo que podría desbloquear el potencial económico en ambos países.
Contexto más Amplio
Las propuestas de la FCA surgen en medio de una creciente colaboración internacional en la supervisión de criptomonedas. EE. UU. y el Reino Unido planean profundizar su cooperación, con discusiones que involucran stablecoins y tokenización. Esta iniciativa bilateral, destinada a fortalecer la colaboración en tecnologías avanzadas, subraya un impulso global para integrar los activos digitales en los marcos financieros existentes mientras se previene el arbitraje regulatorio. La hoja de ruta regulatoria integral del Reino Unido, que culminará con las reglas finales para 2026, tiene como objetivo seguir el ritmo de los rápidos cambios tecnológicos y establecer la nación como un centro líder para las finanzas digitales, asegurando que la supervisión evolucione sin sofocar el crecimiento de la industria. Esto se alinea con los esfuerzos más amplios de organismos internacionales, como el Comité de Basilea de Supervisión Bancaria (BCBS), que también está revisando su enfoque sobre las exposiciones de los bancos a los criptoactivos, destacando un movimiento mundial hacia una regulación cripto armonizada.
