Turkmenistán Promulga Ley que Legaliza la Minería y los Intercambios de Criptomonedas el 1 de enero
Una nueva ley que legaliza la minería y el comercio de criptomonedas en Turkmenistán entró en vigor el 1 de enero de 2026. La legislación, firmada por el presidente Serdar Berdimuhamedow a finales de noviembre, marca un cambio de política significativo para esta nación de Asia Central históricamente aislada. El marco permite formalmente la operación de intercambios de criptomonedas y pools de minería. También permite a los no residentes establecer y operar operaciones de minería de criptomonedas dentro del país, siempre que estén oficialmente registrados.
La Nación Aspira a Monetizar el Excedente de Energía, Diversificarse del Gas
Este cambio legislativo representa un esfuerzo estratégico de Turkmenistán para diversificar su economía, que depende en gran medida de las exportaciones de gas natural. Al crear una estructura legal para la minería de criptomonedas, el gobierno busca monetizar las reservas energéticas excedentes. Esta estrategia refleja la de la vecina Kazajistán, que atrajo con éxito una parte significativa de la industria global de minería de Bitcoin después de la represión generalizada de la minería por parte de China en 2021. La medida es parte de una tendencia más amplia de apertura económica en Turkmenistán, que recientemente ha tomado medidas para fomentar el turismo y otras formas de inversión extranjera.
El Marco Requiere Licencias y Rechaza las Criptomonedas como Moneda de Curso Legal
Si bien adopta la industria de las criptomonedas, las nuevas regulaciones establecen claras salvaguardias operativas. Cualquier intercambio de criptomonedas que desee operar en Turkmenistán debe obtener una licencia e implementar sólidos protocolos de Conozca a su Cliente (KYC) y Antilavado de Dinero (AML). La ley también especifica requisitos para el almacenamiento en frío de activos digitales para garantizar la seguridad. Críticamente, la legislación aclara que las criptomonedas no serán reconocidas como moneda de curso legal, una moneda formal o un valor. Esta distinción, junto con el estricto control del estado sobre el acceso a internet y las actividades financieras, puede presentar desafíos para el crecimiento rápido y la inversión extranjera a gran escala.