Una nueva clase de gigantes tecnológicos de alto crecimiento y sin dividendos está lista para captar la atención de los inversores, lo que indica un posible cambio de capital a largo plazo fuera de las acciones de renta tradicionales.
Una nueva clase de gigantes tecnológicos de alto crecimiento y sin dividendos está lista para captar la atención de los inversores, lo que indica un posible cambio de capital a largo plazo fuera de las acciones de renta tradicionales.

(P1) El apetito de los inversores está virando de las empresas estables que pagan dividendos hacia las firmas tecnológicas de alto crecimiento, una tendencia impulsada por el auge de la inteligencia artificial y las esperadas ofertas públicas de venta (OPV) de firmas con uso intensivo de capital como SpaceX, OpenAI y Anthropic. Este cambio prioriza el potencial futuro sobre los retornos actuales para los accionistas, alterando fundamentalmente los debates sobre valoración en todo el mercado.
(P2) Aunque los analistas de Morgan Stanley y BNP Paribas mejoraron recientemente la calificación de la eléctrica española Naturgy debido a sus sólidas perspectivas de beneficios y dividendos, tales valores de rentabilidad tradicionales compiten cada vez más por el capital con un tipo de empresa diferente. La inmensa necesidad de capital del sector de la IA para financiar la investigación, el desarrollo y la potencia de procesamiento significa que los beneficios se reinvierten para el crecimiento en lugar de distribuirse como dividendos, un modelo que los inversores están premiando actualmente.
(P3) El mercado de la IA en sí está evolucionando de un enfoque en el entrenamiento de modelos, que coronó a Nvidia y sus GPU como primeros ganadores, a una nueva fase centrada en la inferencia y la IA de agentes (agentic AI). Esta transición crea oportunidades para otros actores de los semiconductores. Advanced Micro Devices (AMD) está posicionada para beneficiarse de los mayores ratios CPU-GPU requeridos por la IA de agentes, mientras que Micron Technology (MU) está en condiciones de ganar con la creciente demanda de memoria de alto ancho de banda (HBM), esencial para las tareas de inferencia.
(P4) Lo que está en juego es una reasignación de capital de billones de dólares hacia las empresas que construyen la infraestructura para la IA. La economía de esta nueva ola es asombrosa; Broadcom (AVGO), un actor clave en chips personalizados, ayudó a diseñar la Unidad de Procesamiento Tensor (TPU) de Alphabet y ahora tiene una previsión de que solo su negocio de chips personalizados alcance más de 100.000 millones de dólares en ingresos en el año fiscal 2027. Esta narrativa de crecimiento a largo plazo es lo que los inversores están comprando, renunciando a los retornos inmediatos en efectivo por una participación en beneficios futuros potencialmente masivos.
El avance hacia la inferencia de IA —el proceso de usar un modelo entrenado para hacer predicciones— está creando un nuevo conjunto de líderes del mercado. Donde el entrenamiento de IA está limitado por el procesamiento, la inferencia a menudo está limitada por la memoria, lo que favorece directamente las fortalezas de empresas como Micron, uno de los tres actores dominantes en el mercado de HBM. La demanda de HBM es tan fuerte que está remodelando la industria de la memoria, típicamente cíclica, y los productores están cerrando acuerdos a más largo plazo.
Del mismo modo, la fortaleza de AMD en el mercado de CPU para centros de datos se convierte en una ventaja significativa a medida que el ratio CPU-GPU requerido pasa de aproximadamente 1:8 para el entrenamiento a 1:4 para la inferencia y un equilibrado 1:1 para la IA de agentes. Este viento de cola, combinado con el aumento de los precios de las CPU para centros de datos, posiciona a AMD como principal beneficiario de la próxima fase de la IA.
El papel de Broadcom como diseñador de chips personalizados para hiperescaladores como Alphabet y clientes selectos como Anthropic, que realizó un pedido de TPU por valor de 21.000 millones de dólares, destaca otra parte crítica del ecosistema. Al ayudar a los grandes propietarios de centros de datos a desarrollar sus propios chips especializados, Broadcom está permitiendo el escalado rentable de la inferencia, un elemento fundamental de la floreciente economía de la IA.
La influencia de la IA se extiende mucho más allá de los fabricantes de chips. Empresas de todos los sectores están integrando la IA para impulsar la eficiencia y crear nuevos productos, atrayendo el interés de los inversores incluso en medio de pérdidas financieras. 20/20 BioLabs (Nasdaq: AIDX), una empresa de pequeña capitalización que utiliza IA para la detección temprana del cáncer, informó de una pérdida neta de 2,2 millones de dólares sobre solo 0,4 millones de dólares en ingresos para su primer trimestre de 2026. Sin embargo, su estrategia, basada en una prueba impulsada por IA desarrollada con watsonx.ai de IBM, se fundamenta en capturar una parte del masivo mercado sanitario.
En el sector minorista, la firma china de comercio electrónico Vipshop Holdings (VIPS) está utilizando IA generativa para mejorar la adquisición de clientes, informando de un aumento medible de la eficiencia. A pesar de un entorno de consumo difícil que llevó a una previsión de una posible disminución de los ingresos del 5% al 10% interanual para el segundo trimestre, la empresa destacó que su base de miembros SVIP de alto valor creció un 9% interanual, demostrando el valor de la personalización impulsada por la IA para retener a los clientes principales. Esto ilustra que incluso en mercados con un crecimiento lento, la adopción de la IA se considera una herramienta crítica para mantener una ventaja competitiva.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.