BOSTON – Los líderes de tres de los sistemas de pensiones públicos más grandes de EE. UU. han emitido un desafío formal a la propuesta de oferta pública inicial de SpaceX, calificando su estructura de gobernanza como “extrema” e instando al CEO Elon Musk a abandonar las disposiciones que limitarían severamente los derechos de los accionistas.
“La OPI constituiría la estructura de gobernanza más favorable para la gerencia jamás llevada a los mercados públicos de EE. UU. a esta escala”, escribieron el Contralor del Estado de Nueva York, Thomas DiNapoli, el Contralor de la Ciudad de Nueva York, Mark Levine, y la Directora Ejecutiva del Sistema de Retiro de Empleados Públicos de California (CalPERS), Marcie Frost, en una carta enviada a Musk revisada por Reuters.
Los funcionarios de pensiones, que supervisan colectivamente más de 1 billón de dólares en activos, detallaron múltiples señales de alerta en materia de gobernanza. Las objeciones se centraron en una estructura de acciones de clase dual que otorga derechos de súper voto a los iniciados, una disposición que permite a Musk vetar su propia destitución y el uso de arbitraje obligatorio para las reclamaciones de los accionistas, lo que eliminaría las demandas colectivas. La carta también señaló la reincorporación de la empresa en Texas, lo que podría requerir que los inversores posean una participación del 3% para entablar ciertos litigios, un umbral que los fondos señalaron que probablemente solo el propio Musk podría cumplir.
Este reproche público de algunos de los inversores institucionales más influyentes del país crea un obstáculo significativo para lo que se espera sea una de las OPI más grandes de la historia. Los sistemas de pensiones probablemente se convertirían en accionistas mayoritarios de SpaceX a través de fondos de índice pasivos si la empresa se agrega a puntos de referencia como el Nasdaq 100, lo que los obligaría a mantener una acción con una estructura de gobernanza que han considerado inaceptable.
La carta destaca una tensión creciente entre los fundadores tecnológicos que buscan un control férreo y los inversores institucionales que exigen una mayor rendición de cuentas. Si bien las estructuras de clase dual son comunes en la tecnología, utilizadas por empresas como Meta Platforms Inc. y Snap Inc. para proteger a los fundadores de las presiones del mercado a corto plazo, los líderes de pensiones describieron la combinación de medidas de SpaceX como sin precedentes.
Se plantearon más preocupaciones sobre posibles conflictos de intereses derivados de los roles de liderazgo simultáneos de Musk en Tesla, X (antes Twitter) y xAI. La carta señalaba que con Musk desempeñándose como CEO, CTO y presidente de SpaceX, los accionistas públicos no tendrían "ninguna mayoría independiente en la junta, ningún remedio derivado funcional y ningún derecho a una revisión judicial verdadera" para abordar los conflictos inevitables.
La oposición de estos poderosos fondos ejerce una presión significativa sobre SpaceX para que modifique su gobernanza antes de una presentación pública. El próximo catalizador será el lanzamiento de la declaración de registro formal S-1 de la compañía, que revelará si ha abordado las preocupaciones o si tiene la intención de proceder con sus términos favorables para el fundador.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.