Un nuevo contrato revela el asombroso precio de la IA de vanguardia, con Anthropic comprometiéndose a un acuerdo multimillonario que redefine el mercado de la potencia de cómputo.
Un nuevo contrato revela el asombroso precio de la IA de vanguardia, con Anthropic comprometiéndose a un acuerdo multimillonario que redefine el mercado de la potencia de cómputo.

Anthropic ha acordado pagar a SpaceX aproximadamente 1.250 millones de dólares al mes por acceso dedicado a su infraestructura de computación de IA, un acuerdo valorado en unos 15.000 millones de dólares anuales que señala una carrera frenética por asegurar la potencia bruta necesaria para los modelos de IA avanzados.
"Esta estructura nos permite monetizar la capacidad de cómputo no utilizada en nuestra infraestructura, al tiempo que permite la reasignación de la capacidad para nuestras propias iniciativas internas si fuera necesario en el futuro", declaró SpaceX en su presentación S-1, enmarcando el acuerdo como una fuente de ingresos estratégica.
El acuerdo, que se extiende hasta mayo de 2029, otorga a Anthropic acceso a más de 300 megavatios de capacidad, incluyendo más de 220.000 GPUs de Nvidia en los centros de datos Colossus de SpaceX. El valor total del contrato podría superar los 40.000 millones de dólares, aunque una cláusula inusual permite a cualquiera de las partes rescindirlo con solo 90 días de antelación.
Para Anthropic, el acuerdo asegura una vía de suministro masiva para alimentar sus modelos de IA Claude, pero la encadena a enormes costes operativos. Para SpaceX, convierte un gasto de capital masivo en GPUs para su propia división xAI en un lucrativo negocio de alquiler a un competidor directo.
El acuerdo proporciona la señal de precio pública más clara hasta la fecha sobre el coste de desarrollar y desplegar IA de vanguardia. Anthropic, que también tiene acuerdos de computación con Amazon, Google y Microsoft, está haciendo una apuesta concentrada en el suministro dedicado de un único proveedor para respaldar su próxima fase de crecimiento. La empresa ya ha vinculado la nueva capacidad a límites de uso más altos para sus productos Claude Code y API, un puente directo entre el coste de adquisición y los beneficios para el cliente. Esta estrategia de múltiples proveedores tiene como objetivo mitigar los riesgos de posibles retrasos en el despliegue o límites de energía en cualquier proveedor individual.
El acuerdo revela una parte clave de la estrategia financiera de SpaceX antes de su salida a bolsa planificada. La empresa está convirtiendo su infraestructura de IA, construida originalmente para dar soporte a sus modelos internos de xAI como Grok, en una importante fuente de ingresos. Al alquilar la capacidad sobrante de sus centros de datos Colossus y Colossus II, SpaceX puede compensar los miles de millones gastados en la adquisición de GPUs. La presentación S-1 señala que las pérdidas operativas relacionadas con la IA alcanzaron más de 6.000 millones de dólares el año pasado, impulsadas por los costes de la nube y la depreciación de las GPUs. Este contrato por sí solo podría casi duplicar los ingresos anuales de SpaceX, transformando un centro de costes en un importante motor de beneficios.
El acuerdo establece un precio claro y público para la computación de IA a escala de vanguardia, lo que podría impulsar las valoraciones de proveedores de infraestructura como Nvidia, al tiempo que destaca el inmenso consumo de efectivo que enfrentan los desarrolladores de modelos de IA. Los inversores observarán si el crecimiento de los ingresos de Anthropic puede superar estos costes crecientes, mientras que la cláusula de rescisión de 90 días introduce un factor de riesgo significativo para las ganancias proyectadas de SpaceX con este nuevo proyecto.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.