Apple Inc. está llevando a cabo conversaciones exploratorias con Intel Corp. y Samsung Electronics Co. para producir los procesadores principales de sus dispositivos, una medida que amenaza con alterar el equilibrio de poder en la industria de los semiconductores y reducir su dependencia de Taiwan Semiconductor Manufacturing Co (TSMC).
Las conversaciones, citadas por personas familiarizadas con las deliberaciones en un informe de Bloomberg, señalan una posible interrupción importante en la cadena de suministro global de chips. Un acuerdo con Intel o Samsung para sus chips más críticos marcaría un cambio estratégico para Apple, que ha dependido casi exclusivamente de TSMC para sus procesadores personalizados durante años.
Las discusiones se encuentran aún en una fase temprana y podrían ser parte de la estrategia a largo plazo de Apple para diversificar su base de fabricación, una medida que se alinea con su compromiso previo de invertir 600.000 millones de dólares en la fabricación en EE. UU. Para Intel, asegurar un contrato para producir los procesadores principales de Apple sería una victoria monumental para su negocio de fundición, que tiene como objetivo fabricar chips para otras empresas y ha tenido dificultades para recuperar su liderazgo tecnológico. Para Samsung, representaría una expansión significativa de su relación existente con Apple.
Una asociación potencial llega en un momento crítico para la industria. Para los inversores, la medida introduce incertidumbre a largo plazo para TSMC, que obtiene una parte significativa de sus ingresos de Apple. Por el contrario, presenta un potencial alcista masivo para Intel, cuyas acciones cotizan a un múltiplo elevado de 165 veces las ganancias ajustadas, a pesar de que los analistas de J.P. Morgan reiteraron recientemente una calificación de venta con un objetivo que implica una caída del 52 por ciento. Ganar un cliente importante como Apple podría obligar a una reevaluación completa de las perspectivas de la empresa.
Esta exploración se produce en un contexto de un impulso más amplio de la industria para relocalizar y diversificar la producción de chips lejos de los puntos geopolíticos calientes. El gobierno de EE. UU. ha estado promoviendo activamente la fabricación nacional, y los gigantes tecnológicos desconfían cada vez más de tener sus cadenas de suministro concentradas en una sola región. Si bien algunos analistas han sugerido que Apple se está quedando atrás en la carrera de la inteligencia artificial, y algunos proponen reemplazarla con TSMC en la lista de las "Siete Magníficas" (Magnificent Seven) de las principales acciones tecnológicas, esta medida muestra que la compañía está tomando decisiones estratégicas para asegurar su suministro de hardware fundamental para la próxima década. El resultado de estas conversaciones será seguido de cerca por los inversores, ya que un acuerdo final tendría impactos significativos y duraderos en los precios de las acciones de AAPL, INTC y TSM.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.