La tasa de desempleo de Australia subió inesperadamente a un máximo de más de dos años del 4,1% en abril, lo que llevó a los operadores a recortar drásticamente las apuestas sobre nuevas subidas de tipos de interés por parte del Banco de la Reserva de Australia este año.
"El salto sorpresa en la tasa de desempleo debería proporcionar cierto alivio al Banco de la Reserva", dijo Tony Sycamore, analista de mercado de IG. "Refuerza los argumentos para que el RBA se mantenga al margen".
El dólar australiano cayó un 0,4% hasta los 0,6625 dólares frente al dólar estadounidense tras la publicación de los datos, mientras que el índice S&P/ASX 200 subió un 0,8%. Los datos de la Oficina de Estadísticas de Australia mostraron una ganancia neta de 38.500 puestos de trabajo, pero esto fue impulsado en su totalidad por un aumento de 44.600 puestos a tiempo parcial, ya que el empleo a tiempo completo cayó en 6.100.
Los datos más débiles del mercado laboral alivian la presión sobre el RBA para reanudar su ciclo de endurecimiento, y los mercados monetarios descuentan ahora una menor probabilidad de una subida de tipos en 2024. El banco central, que ha mantenido su tipo de efectivo en un máximo de 12 años del 4,35% desde noviembre, vigilará de cerca los próximos datos de inflación antes de su próxima reunión en junio.
El dilema del RBA
El Banco de la Reserva ha estado lidiando con una inflación persistente que se ha mantenido obstinadamente por encima de su rango objetivo del 2-3%. El mes pasado, los datos de inflación del primer trimestre, más altos de lo esperado, habían llevado al mercado a descontar una posibilidad significativa de otro aumento de tipos. Sin embargo, este último informe de empleo complica las perspectivas políticas.
Las propias previsiones del RBA no habían previsto que la tasa de desempleo alcanzara el 4,1% hasta finales de 2024. El hecho de que haya alcanzado este nivel en abril sugiere un enfriamiento más rápido de lo previsto en el mercado laboral, un indicador adelantado clave para la inflación futura. El RBA ha mantenido una postura agresiva (hawkish), afirmando que no dudaría en volver a subir los tipos si fuera necesario. Estos datos de empleo pondrán a prueba esa determinación.
Reacción del mercado y perspectivas
La reacción del mercado financiero fue rápida. El reajuste de las expectativas de tipos de interés proporcionó un impulso a las acciones australianas, ya que los menores costes de endeudamiento suelen ser positivos para los beneficios empresariales. La subida del ASX 200 fue generalizada, con sectores sensibles a los tipos como el inmobiliario y el tecnológico liderando las ganancias.
Para el dólar australiano, las perspectivas son ahora más inciertas. Las menores expectativas de rendimiento hacen que la moneda sea menos atractiva para los inversores extranjeros. Si bien el par AUD/USD encontró cierto apoyo alrededor del nivel de 0,6600 dólares, una ruptura sostenida por debajo podría abrir la puerta a nuevas pérdidas. Los operadores centrarán ahora su atención en el indicador mensual del IPC y en las cifras de ventas minoristas para obtener más pistas sobre la salud de la economía y la probable trayectoria política del RBA.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.