Alex Altmann, director global de estrategias tácticas de renta variable de Barclays, se volvió cauteloso con las acciones estadounidenses este martes, pronosticando una caída del 6% al 7% en el S&P 500.
"La euforia minorista es tan alta, y en algunos casos, incluso mayor que la que vimos en 2021", dijo Altmann en el podcast Barclays Brief, señalando que la euforia anterior ocurrió durante rendimientos reales profundamente negativos, en contraste con los rendimientos reales positivos de hoy.
El S&P 500 ya ha caído un 2,9% desde su máximo histórico de cierre de 7.606 puntos el 2 de junio, lo que indica que la corrección podría estar aproximadamente a la mitad. Altmann citó el aumento de los costos de financiamiento que ha elevado los rendimientos reales, el posicionamiento saturado en operaciones vinculadas a la IA, y la búsqueda de inversores por rendimientos al alza en opciones sobre acciones. También señaló los riesgos de los ETF apalancados de una sola acción, que pueden amplificar los movimientos en ambas direcciones mediante un rebalanceo diario.
Este cambio marca una notable reversión para un estratega que instó a los inversores a mantener el rumbo durante el conflicto con Irán en marzo y se mantuvo firme en septiembre pasado, cuando Wall Street se volvió bajista. Altmann dijo que volvería a ser alcista una vez que los precios más bajos eliminen la euforia, las grandes OPI se absorban sin problemas y los rendimientos reales se alivien.
Altmann señaló la ausencia de un sentimiento bajista institucional remanente como otra señal de advertencia. "Eso no quiere decir que esté mal, pero en nuestra experiencia, cuando llegamos a este nivel de euforia, el perfil de rendimiento futuro del S&P ya no se ve tan bien", afirmó.
El trading de momentum también se ha saturado, captando tanto a inversores minoristas como institucionales, dijo. Estas operaciones son vulnerables a correcciones bruscas provocadas incluso por pequeños ajustes de posicionamiento o cambios en la narrativa.
La advertencia llega mientras el mercado se prepara para el informe del índice de precios al consumidor (IPC) de mayo, que se publicará a las 8:30 a.m. del miércoles. Los economistas esperan que la inflación general supere el 4% por primera vez desde 2023, un resultado que podría llevar el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años —ya en 4,547%— al alza y presionar aún más los múltiplos de las acciones.
Para los inversores, la postura cautelosa de un alcista previamente consistente indica que los riesgos a corto plazo se están acumulando. El próximo catalizador a observar es la publicación del IPC, que pondrá a prueba si la liquidación se profundiza o se estabiliza a medida que los mercados revalúan la trayectoria de las tasas de interés.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.