El fabricante chino de vehículos eléctricos BYD está luchando por producir suficientes de sus nuevas baterías Blade para satisfacer la creciente demanda, lo que ha generado un cuello de botella significativo que afecta a más de 140.000 pedidos sin completar. La escasez de suministro se produce tras el agresivo despliegue de nuevos modelos con tecnología de carga ultrarrápida en las múltiples marcas de la empresa, lo que ha tensionado su sistema de producción integrado verticalmente.
"La empresa se enfrenta a una capacidad de producción de baterías ajustada, con múltiples modelos de las marcas Dynasty, Ocean, Denza y Yangwang entrando en una fase de rampa de producción", afirmó Wang Chuanfu, presidente de BYD, en la conferencia del Instituto de Investigación Empresarial Yangwang 2026.
La escasez se centra en la batería Blade de segunda generación de BYD, un paquete de fosfato de hierro y litio (LFP) que permite una carga del 10 al 70 por ciento en aproximadamente cinco minutos. La empresa envió 20,98 gigavatios-hora (GWh) de baterías en abril, con 10,49 GWh instalados en sus propios vehículos en China, lo que representa una cuota de mercado nacional del 16,8 %, según China EV DataTracker. Las instalaciones totales de baterías para vehículos eléctricos en China alcanzaron los 62,4 GWh durante el mes.
Esta tensión en la producción representa una prueba crítica para la estrategia de crecimiento de BYD. Si bien la intensa demanda confirma el atractivo comercial de su tecnología de carga rápida, la incapacidad de satisfacerla a corto plazo podría limitar el crecimiento mensual de las ventas y ceder terreno ante los competidores. Simultáneamente, la empresa está ampliando su red de carga, con el objetivo de alcanzar las 20.000 estaciones para finales de 2026, y busca capacidad de fabricación en Europa para impulsar sus ambiciones globales.
El despliegue de la carga rápida impulsa la demanda
BYD lanzó su avanzada plataforma de carga rápida en marzo, posicionándola como una característica clave para eliminar la ansiedad por la autonomía y reducir los tiempos de carga a menos de lo que dura una parada típica para repostar. La tecnología ha sido un motor principal del interés de los consumidores, especialmente en los nuevos modelos premium de sus submarcas Denza y Yangwang, así como en los próximos vehículos como la variante de carga rápida del Atto 3.
La estrategia ha tenido éxito en la generación de carteras de pedidos masivas, con estimaciones que sugieren que el retraso para los modelos de carga rápida supera ahora los 140.000 vehículos. El Datang, el vehículo eléctrico más grande de la marca, consiguió más de 100.000 pedidos anticipados por sí solo, un testimonio del atractivo de la nueva tecnología combinada con precios competitivos.
Producción bajo presión
La demanda ha puesto la producción de baterías de BYD bajo una presión inmensa. Aunque Wang declaró que las ventas mensuales aumentarán a medida que se libere gradualmente la capacidad de las baterías, la admisión pública de una escasez es un raro reconocimiento de los problemas de crecimiento del mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo.
El problema se ha visto agravado por debates en línea sobre la gestión térmica de la batería durante la carga de alta tasa. Se informa que demostraciones recientes en vivo en China mostraron temperaturas en la superficie de la batería que alcanzaron más de 76°C, lo que generó un debate sobre la durabilidad a largo plazo. BYD no ha comentado sobre las pruebas ni ha sugerido que existan preocupaciones de seguridad vinculadas a las actuales limitaciones de producción.
Para los inversores, la escasez de suministro es un arma de doble filo. Valida el liderazgo tecnológico de BYD y la fuerte demanda de los consumidores, pero también introduce un riesgo de ejecución. La capacidad de la empresa para escalar rápidamente la producción de su batería Blade de segunda generación será el determinante clave de su trayectoria de ventas para el resto del año, influyendo en una acción que ya ha descontado un crecimiento agresivo.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.