BYD está priorizando su fábrica en Hungría sobre una planta planificada de $1,000 millones en Turquía, mientras el gigante chino de vehículos eléctricos acelera su localización europea para evadir los aranceles de la UE.
BYD está priorizando su fábrica en Hungría sobre una planta planificada de $1,000 millones en Turquía, mientras el gigante chino de vehículos eléctricos acelera su localización europea para evadir los aranceles de la UE.

BYD Co. comenzará el ensamblaje completo de vehículos en su planta de Hungría en el cuarto trimestre de 2026, según declaró la vicepresidenta ejecutiva Stella Li, mientras suspende un proyecto de fábrica valorado en $1,000 millones en Turquía para concentrar recursos en la producción europea.
"Actualmente, la prioridad principal de nuestra empresa son nuestras inversiones en el mercado húngaro", declaró Li en una entrevista en Londres. "Nuestro segundo objetivo será encontrar una ubicación adecuada para una segunda instalación donde podamos producir en toda Europa".
La planta húngara, ubicada en Szeged, avanza según lo previsto para iniciar el ensamblaje completo de vehículos en el cuarto trimestre de este año. BYD anunció el proyecto en Turquía en 2024, con planes para una capacidad anual de 150,000 vehículos y una producción inicialmente prevista para 2026. La construcción nunca comenzó en el sitio de Manisa, y Li señaló que no existe un cronograma confirmado para el inicio de obras o de producción.
Este giro estratégico se produce en un momento en que la Unión Europea impone fuertes aranceles aduaneros a los vehículos eléctricos de origen chino, lo que hace que la producción local sea esencial para que BYD compita en el mercado europeo de vehículos eléctricos. BYD también está explorando la adquisición de fábricas inactivas de fabricantes europeos establecidos, como Stellantis y Volkswagen, y las instalaciones de producción en Italia y Francia encabezan la lista de posibles objetivos, según personas familiarizadas con el asunto.
La decisión de BYD de priorizar el desarrollo de nueva planta en Hungría sobre Turquía refleja la urgencia de la compañía por establecer una base de fabricación en Europa. La instalación de Szeged será la primera planta de propiedad total de BYD en Europa, eludiendo el arancel adicional del 17.4% que la UE impuso a los vehículos eléctricos fabricados en China el año pasado.
La suspensión del proyecto en Turquía, valorado en $1,000 millones con una capacidad anual planificada de 150,000 unidades, representa un cambio significativo en la estrategia europea de BYD. La unión aduanera de Turquía con la UE habría ofrecido acceso libre de aranceles, pero el plazo más largo para construir una fábrica desde cero en comparación con la adquisición de instalaciones existentes podría haber inclinado la balanza.
La estrategia de adquisiciones cobra urgencia
BYD ha intensificado las conversaciones para adquirir capacidad de producción inactiva de fabricantes de automóviles europeos, según personas familiarizadas con las negociaciones. Entre los objetivos se encuentran instalaciones de Stellantis en Italia y de Volkswagen en Francia, que ofrecerían a BYD una vía más rápida para la producción que la construcción de nuevas plantas. La compañía no ha revelado posibles valores de las operaciones ni plazos para ninguna adquisición.
La investigación antisubvenciones de la Comisión Europea sobre los vehículos eléctricos chinos, concluida en octubre de 2024, impuso aranceles del 17.4% específicamente a los vehículos de BYD, en comparación con el 7.8% para Tesla y el 21.3% para SAIC. La producción local en Hungría permitiría a BYD evitar estos gravámenes por completo para los vehículos vendidos dentro de la UE.
Impacto en la inversión
Las acciones de BYD cotizaron con una caída del 2.5% en Hong Kong el miércoles, con ventas en corto que representaron el 37.1% del volumen de negociación, equivalente a $574 millones, lo que sugiere un posicionamiento bajista antes del anuncio. La claridad sobre el cronograma de producción en Hungría proporciona visibilidad en la cadena de suministro, pero la suspensión en Turquía podría generar dudas sobre la eficiencia en la asignación de capital y el ritmo de la expansión europea de BYD.
La estrategia de localización europea de la compañía refleja los movimientos de otros fabricantes de automóviles chinos, como SAIC Motor Corp. y Great Wall Motor Co., que también han anunciado planes de producción en Europa para eludir los aranceles. La ventaja de BYD reside en su cadena de suministro integrada verticalmente, incluida la producción interna de baterías con química LFP (fosfato de hierro y litio), que la compañía produce a un costo estimado de $56 por kilovatio-hora, uno de los más bajos de la industria.
Este artículo es únicamente con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.