El crecimiento del gasto de capital se está extendiendo más allá de la infraestructura de inteligencia artificial hacia los metales, la maquinaria y la fabricación industrial en general, dijo un economista, señalando un aumento en las carteras de pedidos que podría extender el actual repunte bursátil más allá de las acciones tecnológicas.
"La historia del capex ya no se trata solo de centros de datos de IA. Estamos viendo una auténtica ampliación hacia sectores manufactureros tradicionales", declaró el economista en una nota de investigación publicada el viernes. Los pedidos de metales y maquinaria han aumentado en los últimos meses, según mostró la nota, lo que sugiere que la inversión empresarial está ganando impulso en un espectro más amplio de la economía.
Este cambio se produce después de dos años en los que el gasto de capital relacionado con la IA dominó los planes de inversión corporativa. Los hiperescaladores, incluidos Microsoft Corp., Amazon.com Inc. y Alphabet Inc., han comprometido más de 200 mil millones de dólares en conjunto para la construcción de centros de datos desde principios de 2024, según consta en las presentaciones corporativas. Sin embargo, los últimos datos sobre pedidos industriales indican que los sectores no tecnológicos se están sumando ahora al ciclo.
Los índices de gestores de compras (PMI) manufactureros en EE. UU. y la eurozona se han acercado al territorio de expansión en los últimos meses, respaldados por una creciente demanda de equipos industriales, materiales de construcción y equipos de transporte. La tendencia de ampliación del capex tiene implicaciones para la rotación sectorial: los inversores podrían comenzar a reasignar sus carteras, pasando de valores tecnológicos centrados en IA a empresas industriales cíclicas, productores de metales y fabricantes de maquinaria.
Hacia dónde fluyen los pedidos
Los mayores aumentos se han producido en tres áreas: metales primarios, productos metálicos fabricados y maquinaria industrial, según el economista. Los pedidos de metales primarios —incluidos el acero y el aluminio— han aumentado a medida que se estabiliza la demanda de los sectores de la construcción y la automoción. Los productos metálicos fabricados, utilizados en las cadenas de suministro de energía, infraestructura y defensa, también han registrado ganancias. Los pedidos de maquinaria industrial, un indicador adelantado de la inversión en fábricas, han aumentado a medida que los fabricantes amplían su capacidad.
Esta tendencia refleja ciclos de capex anteriores, en los que la inversión en tecnología terminó arrastrando consigo a la base industrial en general. En el ciclo de 2017-2019, por ejemplo, un aumento en la inversión en software y telecomunicaciones fue seguido, en un plazo de dos trimestres, por un incremento en los pedidos de equipos eléctricos y maquinaria, según datos de la Oficina del Censo.
Lo que esto significa para los mercados
Para los inversores en renta variable, el ciclo de ampliación del capex podría respaldar una rotación hacia sectores que han quedado rezagados respecto al repunte impulsado por la IA. El sector industrial del S&P 500 ha rezagado al sector de tecnología de la información en aproximadamente 20 puntos porcentuales en los últimos 12 meses, lo que crea una brecha de valoración que podría reducirse si los pedidos manufactureros siguen fortaleciéndose.
"Si la ampliación del capex se mantiene durante la segunda mitad de 2026, proporciona un fundamento sólido para el crecimiento de las ganancias más allá del sector tecnológico", afirmó el economista. "Eso es lo que necesita un mercado alcista maduro para prolongarse".
La siguiente prueba llegará con la temporada de resultados del segundo trimestre, cuando las empresas industriales reporten sus carteras de pedidos pendientes y sus planes de gasto de capital. Los inversores estarán atentos para confirmar si la tendencia se está acelerando o si está alcanzando su punto máximo.
Este artículo es solo con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.