Las acciones de Cerebras se desplomaron un 19% en su segundo día de cotización después de que el primer informe trimestral del fabricante de chips de IA revelara márgenes de beneficio más ajustados, arrastrando el título por debajo de su precio de salida a bolsa de mayo.
Las acciones de Cerebras cayeron un 19% para cotizar por debajo de su precio de oferta pública inicial después de que el primer informe de resultados del fabricante de chips de IA mostrara que los márgenes de beneficio serían más ajustados de lo esperado, profundizando una venta masiva que ha borrado aproximadamente $1,500 millones en valor de mercado desde que la compañía salió a bolsa en mayo.
"Cerebras compite en el segmento de mayor intensidad de capital de la cadena de suministro de IA, y el mercado está ahora descontando el coste de esa competencia", afirmó Stacy Rasgon, analista senior de semiconductores de Bernstein.
La acción cerró a $38.42, por debajo de su precio de salida a bolsa de $42, después de que la compañía registrara márgenes brutos que no alcanzaron las estimaciones de los analistas. Cerebras, que fabrica procesadores de IA a escala de oblea que compiten con las unidades de procesamiento gráfico H100 y B200 de Nvidia, dijo que espera que los márgenes sigan bajo presión mientras invierte en capacidad de producción y adquisición de clientes. La reacción inicial a los resultados envió las acciones a la baja un 8% antes de que el declive se acelerara al 19% en la sesión siguiente.
La venta masiva se suma a una oleada bajista más amplia en junio entre las acciones vinculadas a la IA. Las "Siete Magníficas" más Broadcom y Oracle han perdido aproximadamente $2,7 billones en valor de mercado este mes, mientras los inversores reevalúan el coste del despliegue de la IA. Cerebras, que salió a bolsa con una valoración de aproximadamente $8,000 millones, ahora cotiza con una capitalización de mercado de unos $6,500 millones.
El motor a escala de oblea (WSE-3) de la compañía —un chip del tamaño de una oblea de silicio que elimina la necesidad de múltiples GPU interconectadas— ha atraído a clientes gubernamentales y empresariales para el entrenamiento de IA. Pero la tecnología requiere procesos de fabricación personalizados en Taiwan Semiconductor Manufacturing Co., lo que añade costes que los competidores que utilizan arquitecturas de GPU estándar pueden evitar. Los ingresos de Cerebras crecieron más de un 200% interanual en su primer informe trimestral, pero el gasto en ventas, marketing e I+D superó ese crecimiento, acelerando la tasa de consumo de efectivo de la compañía mientras financia el desarrollo de su procesador de próxima generación WSE-4, previsto para 2027.
El mercado más amplio de chips de IA sigue dominado por Nvidia, que controla aproximadamente el 80% del mercado de aceleradores de IA para centros de datos. La GPU H100 de Nvidia, fabricada en el proceso de 4nm de TSMC (que empaqueta más transistores por milímetro cuadrado, mejorando el rendimiento por vatio), ofrece 990 TFLOPS de cómputo FP16 —aproximadamente 3 veces el rendimiento bruto del WSE-3 de Cerebras sobre el papel, aunque Cerebras sostiene que su arquitectura ofrece una eficiencia superior para cargas de trabajo específicas de modelos de lenguaje de gran escala.
Para los inversores, el desplome de Cerebras tras su salida a bolsa ofrece una advertencia sobre la brecha entre el entusiasmo por la IA y la economía de la fabricación de chips. Nvidia cotiza a 35 veces sus ganancias futuras, mientras que Cerebras —aún no rentable— mantiene un múltiplo precio-ventas que, según los analistas, deja poco margen para errores de ejecución. SK Hynix, el fabricante de chips de memoria que busca una cotización en EE. UU. en el Nasdaq por $29,000 millones, enfrenta un escrutinio similar mientras los inversores exigen caminos más claros hacia la rentabilidad a las empresas de la cadena de suministro de IA.
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