Una contracción más profunda de lo esperado en el sector inmobiliario de China señala vientos económicos en contra persistentes, lo que plantea dudas sobre la necesidad de un mayor estímulo gubernamental.
Una contracción más profunda de lo esperado en el sector inmobiliario de China señala vientos económicos en contra persistentes, lo que plantea dudas sobre la necesidad de un mayor estímulo gubernamental.

La crisis inmobiliaria de China empeoró en los primeros cuatro meses de 2026, ya que la inversión nacional en desarrollo cayó un 13,7% con respecto al año anterior, una caída más pronunciada que la contracción del 11,5% prevista por los economistas. Los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas apuntan a un lastre persistente para la segunda economía más grande del mundo, incluso cuando otros sectores muestran signos de resiliencia.
El sólido desempeño de los exportadores ayudó a mitigar la debilidad de la demanda interna, pero no lo suficiente como para compensar completamente la caída del sector inmobiliario, afirmó Zhiwei Zhang, presidente y economista jefe de Pinpoint Asset Management. Sin embargo, Zhang espera que los responsables de la política china se mantengan firmes en las medidas de estímulo hasta que haya más signos de deterioro económico.
La cifra principal de inversión, que totalizó 2,4 billones de yuanes, estuvo acompañada de una serie de indicadores negativos. Los inicios de nuevas viviendas se desplomaron un 22% interanual, mientras que la superficie en construcción cayó un 12,1%. El valor de las ventas de propiedades comerciales recién construidas ascendió a 2,3 billones de yuanes, un 14,6% menos, aunque la caída se redujo ligeramente con respecto al primer trimestre. La debilidad persistente podría frenar la demanda de materias primas industriales como el mineral de hierro y el cobre y pesar sobre el yuan.
El agravamiento de la crisis inmobiliaria presenta un desafío significativo para Pekín. Las dificultades del sector amenazan con socavar la confianza de los consumidores y la estabilidad financiera, reduciendo potencialmente las previsiones de crecimiento del PIB. Estos pobres datos internos contrastan fuertemente con el aumento de las exportaciones, que se expandieron un 14,1% en abril debido a que los compradores extranjeros almacenaron bienes en medio de tensiones geopolíticas, según datos independientes.
Un elemento crítico de la crisis es una grave crisis de liquidez para los promotores. Los fondos disponibles para las empresas inmobiliarias totalizaron solo 2,67 billones de yuanes en los primeros cuatro meses, una fuerte disminución del 18,4% respecto al año anterior.
El desglose revela un colapso en múltiples canales de financiación. Los préstamos nacionales cayeron un 25,9%, mientras que los depósitos y anticipos de los compradores bajaron un 17,6%. Lo más alarmante es que los préstamos hipotecarios individuales, un indicador clave de la confianza y el apalancamiento de los compradores de viviendas, se contrajeron un 31,7%, lo que pone de relieve un obstáculo importante para liquidar el vasto inventario de viviendas sin vender.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.