El superávit comercial de China se amplió a $105.430 millones en mayo, frente a los $84.820 millones de abril, ya que las exportaciones se mantuvieron resilientes gracias a los pedidos anticipados y la demanda de semiconductores, según una encuesta de Reuters.
"La fortaleza exportadora refleja que los fabricantes se apresuran a cumplir pedidos antes de posibles aumentos arancelarios, mientras que la debilidad de la demanda interna está frenando el crecimiento de las importaciones", señaló Kevin Ip, analista macro de China en Edgen.
La expansión intermensual de $20.610 millones elevó el superávit a su nivel más amplio en los últimos meses. La lectura de abril, de $84.820 millones, ya representaba un superávit significativo, y la cifra de mayo prolonga esa tendencia. El crecimiento de las exportaciones se ha visto respaldado por la demanda de chips y los pedidos anticipados de compradores que buscan adelantarse a posibles barreras comerciales, según el sondeo de Reuters.
La ampliación del superávit tiene implicaciones dobles: proporciona un colchón para la economía china mientras el sector inmobiliario lucha y el consumo interno sigue débil, pero también corre el riesgo de reavivar las fricciones comerciales con EE. UU. y Europa. Estados Unidos ha mantenido aranceles elevados sobre productos chinos, mientras que la Comisión Europea ha estado investigando las exportaciones chinas en sectores que van desde los vehículos eléctricos hasta el acero.
Los datos comerciales se conocen en un momento en que la economía china presenta un marcado contraste entre sus sectores innovadores de alta tecnología y los desafíos económicos más amplios. The Economist describió recientemente al país como "innovador", pero con una economía que es "un desastre", destacando la divergencia entre las capacidades manufactureras avanzadas y la débil demanda interna.
La maquinaria exportadora de China ha sido un punto brillante clave. La encuesta de Reuters indicó expectativas de sólidas cifras de exportación en mayo, impulsadas por pedidos anticipados, ya que las empresas envían mercancías de forma preventiva para evitar posibles aumentos arancelarios. La demanda de semiconductores ha sido un motor particular, con las importaciones de chips chinos y la producción nacional mostrando fortaleza.
En el lado de las importaciones, los datos sugieren una debilidad continua en la demanda interna. Tras la escalada anterior de aranceles entre EE. UU. y China en 2018-2019, los volúmenes de comercio bilateral se contrajeron aproximadamente un 15% en los 12 meses siguientes, según datos de la Oficina del Censo de EE. UU. Una repetición de ese patrón tendría implicaciones significativas para las cadenas de suministro globales.
El superávit también tiene implicaciones para los mercados mundiales de materias primas. El papel de China como gran importador de crudo significa que una demanda interna más débil —reflejada en la ampliación del superávit— podría limitar los precios del petróleo. Analistas de los principales bancos de inversión han señalado que las compras chinas han ayudado a amortiguar los precios mundiales del petróleo por debajo de los $100 por barril, aunque advierten que este apoyo podría no durar si la desaceleración económica se profundiza.
Para los mercados de divisas, el superávit persistente proporciona un colchón fundamental para el yuan, aunque las salidas de capital y la divergencia de la política monetaria con EE. UU. continúan ejerciendo presión sobre el tipo de cambio. Un superávit comercial más amplio suele respaldar a la moneda, pero la postura expansiva del Banco Popular de China podría compensar ese efecto.
De cara al futuro, la trayectoria de la balanza comercial de China dependerá de varios factores: el ritmo de las decisiones arancelarias de EE. UU. y la UE, la fortaleza de la demanda global y si las medidas de estímulo de Pekín logran reactivar el consumo interno. La próxima publicación de datos comerciales mensuales mostrará si la ampliación del superávit de mayo fue un hecho puntual o el inicio de una tendencia sostenida.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.