La inversión propuesta de $100 millones del Departamento de Comercio de EE.UU. en D-Wave Quantum marca el primer respaldo federal directo a una empresa pura de computación cuántica bajo el CHIPS Act.
La carta de intención de $100 millones del CHIPS Act otorga a D-Wave Quantum el respaldo gubernamental para construir un sistema de recocido de 100,000 qubits y una computadora de compuertas de 10,000 qubits, orientados a cargas de trabajo comerciales de optimización e inteligencia artificial.
"Un apoyo federal de esta magnitud confirma nuestro enfoque de plataforma dual en computación cuántica", afirmó Alan Baratz, director ejecutivo de D-Wave. "Acelera nuestra hoja de ruta en años".
La financiación respaldaría las instalaciones de investigación y desarrollo de D-Wave en Boca Raton, Florida, así como sus centros en New Haven, Connecticut, y Burnaby, Columbia Británica. La empresa prevé entregar un sistema de recocido de 100,000 qubits y un sistema de compuertas de 10,000 qubits capaz de albergar 100 qubits lógicos para 2032. D-Wave también planea lanzar en septiembre un simulador cuántico consciente de errores, diseñado para modelar el ruido y la confiabilidad del mundo real para desarrolladores.
Las acciones de D-Wave cotizan a 132.67 veces las ventas futuras a dos años, lo que refleja las expectativas de los inversores sobre una tecnología que aún no ha generado beneficios consistentes. La empresa reportó $33.4 millones en reservas del primer trimestre de 2026, y su acción ha subido un 45.9% en el último año, a pesar de una caída del 18.5% en lo que va del año.
Una apuesta de plataforma dual por la comercialización cuántica
Las computadoras cuánticas de recocido de D-Wave ya se despliegan comercialmente para problemas de optimización en logística, simulación de materiales y blockchain. El sistema de compuertas, que ofrece una programabilidad más amplia, se espera que alcance viabilidad comercial a los 10,000 qubits físicos, suficientes para soportar 100 qubits lógicos en cargas de trabajo de química cuántica e inteligencia artificial. La financiación del CHIPS Act vincula directamente el capital gubernamental con ambas vías, otorgando a D-Wave un margen financiero del que carecen competidores como IonQ y Rigetti Computing por parte de fuentes federales.
IonQ, por el contrario, amplió recientemente su cartera Clavis XG de Distribución de Claves Cuánticas con un sistema multiplex para redes metropolitanas de fibra óptica y abrió un nuevo laboratorio en Boulder, Colorado, para pruebas de chips semiconductores. IBM se ha centrado en la integración de IA empresarial, anunciando una asociación ampliada con ServiceNow para abordar la preparación de datos y las barreras de las aplicaciones heredadas.
El cálculo del inversor sobre dilución y riesgo en la hoja de ruta
Los $100 millones llegarían mientras D-Wave emite acciones ordinarias al Departamento de Comercio, lo que aumenta las preocupaciones por dilución. La empresa sigue sin ser rentable, y los analistas esperan que las pérdidas continúen durante los próximos años. Las ventas de ejecutivos de alto rango y la dependencia de la emisión de acciones mantienen el riesgo de ejecución en primer plano para los inversores que sopesan el gasto en I+D a largo plazo frente a un precio de las acciones volátil.
No obstante, la combinación del respaldo del CHIPS Act, una arquitectura de plataforma dual y el simulador consciente de errores planificado le otorga a D-Wave una posición diferenciada entre las acciones de computación cuántica que cotizan en bolsa. El simulador, previsto para septiembre, ofrece un hito a corto plazo para la participación de desarrolladores y la adopción empresarial, una métrica concreta que los inversores pueden seguir en relación con la hoja de ruta de 2032.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.