La exitosa instalación del primer componente principal en el emplazamiento de Darlington de Ontario Power Generation (OPG) marca un paso crítico para la industria nuclear, ofreciendo una prueba tangible de que los beneficios largamente prometidos de los Reactores Modulares Pequeños (SMR) pueden materializarse. Este avance en el primer proyecto de SMR a escala de red comercial del G7 podría impulsar la confianza de los inversores en un sector históricamente afectado por sobrecostes y retrasos.
El Departamento de Energía de EE. UU. enumera una menor inversión de capital y una mayor flexibilidad de ubicación como ventajas clave de los SMR, que están diseñados para ser construidos en fábricas y ensamblados en el sitio. La exitosa instalación de la losa de cimentación de 700 toneladas en Darlington, la primera de cuatro, respalda la tesis de que este enfoque modular puede acortar significativamente los plazos de construcción y reducir el riesgo de los proyectos, un factor crucial para los inversores.
El proyecto de Darlington utiliza un reactor BWRX-300 desarrollado por GE Vernova Hitachi, que está posicionado para convertirse en el primer SMR operando comercialmente en América del Norte. Se espera que un proyecto similar en Canadá comience su operación comercial a finales de 2030, mientras que la Tennessee Valley Authority apunta a principios de la década de 2030 para su primer BWRX-300, con el apoyo de una subvención de 400 millones de dólares del Departamento de Energía. A nivel mundial, el Linglong One de China, el primer SMR comercial del mundo, tiene programado comenzar sus operaciones este año.
Por qué es importante para los inversores
Este hito de construcción es una señal alcista para toda la cadena de suministro de SMR. Empresas como GE Vernova (NYSE: GEV), que proporciona la tecnología del reactor, y BWX Technologies (NYSE: BWXT), que fabrica componentes clave como la vasija de presión del reactor, son centrales en esta industria emergente. GE Vernova reportó ingresos de 38.100 millones de dólares en 2025, mientras que BWX Technologies, un proveedor clave para los reactores navales del gobierno de EE. UU., aseguró un contrato de ocho años por 2.600 millones de dólares, mostrando su papel consolidado en el sector nuclear. El progreso en Darlington podría conducir a una reevaluación positiva de estas y otras empresas posicionadas para beneficiarse del renacimiento nuclear.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.