Una batalla política en la Reserva Federal enfrenta a un gobernador actual con el presidente entrante por el futuro del balance de 6,7 billones de dólares del banco central.
Una batalla política en la Reserva Federal enfrenta a un gobernador actual con el presidente entrante por el futuro del balance de 6,7 billones de dólares del banco central.

El gobernador de la Reserva Federal, Michael Barr, lanzó una advertencia contra la agenda de la dirección entrante, afirmando que reducir el enorme balance del banco central es el "objetivo equivocado" y podría poner en peligro la estabilidad financiera pocas semanas antes de que asuma un nuevo presidente.
"Reducir el balance es el objetivo equivocado para el banco central", dijo Barr en un comunicado el 14 de mayo. Añadió que "muchas de las propuestas para cumplir ese objetivo amenazarían la estabilidad financiera".
Los comentarios inyectan una incertidumbre significativa en las perspectivas del mercado respecto al ajuste cuantitativo. Una reducción más lenta del balance de la Fed mantendría la liquidez, una señal alcista para los activos de riesgo, pero la advertencia explícita de Barr sobre los riesgos para la estabilidad podría atemperar el entusiasmo de los inversores.
Lo que está en juego es la dirección estratégica de la Reserva Federal bajo el mando del presidente entrante Kevin Warsh, quien ha abogado durante mucho tiempo por un balance más pequeño. El disenso público de Barr prepara el terreno para un posible choque de políticas en la primera reunión de Warsh como presidente, los días 16 y 17 de junio.
### Una Fed dividida en política
Los comentarios del gobernador Barr suponen un desafío directo a la agenda del presidente entrante de la Reserva Federal, Kevin Warsh, quien fue confirmado por el Senado en una estrecha votación de 54 a 45. Se espera que Warsh, visto como más alineado políticamente con el presidente Donald Trump, introduzca cambios significativos en el banco central.
Según analistas de JPMorgan, se anticipa que Warsh coordinará más estrechamente con el Departamento del Tesoro, reducirá el número de reuniones de política anuales de ocho a tan solo cuatro y proporcionará menos pistas públicas sobre la trayectoria futura de las tasas de interés. Sin embargo, su cambio de política más significativo y potencialmente polémico tiene que ver con las tenencias de la Fed.
### La cuestión de los 6,7 billones de dólares
Durante años, Warsh ha argumentado que la Fed debe reducir agresivamente su balance de 6,7 billones de dólares, que se infló durante los programas de compra de activos conocidos como flexibilización cuantitativa. Él cree que la gran huella de la Fed en los mercados financieros socava su independencia y que el banco central debería confiar principalmente en su tasa de interés clave para gestionar la economía.
La postura de Warsh, detallada en múltiples declaraciones públicas, es que el banco central debería acelerar la reducción de sus billones en bonos del Tesoro y valores respaldados por hipotecas. Esta posición se opone ahora directamente a la advertencia del gobernador Barr de que tal camino podría introducir un riesgo sistémico. La división sugiere que un debate contencioso dominará el Comité Federal de Mercado Abierto, donde el presidente tiene una influencia significativa pero solo cuenta con un voto.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.