El oro rebotó hacia los $4,350 por onza el 7 de junio, recuperándose de una caída semanal, ya que el estancamiento de las conversaciones de alto el fuego en Medio Oriente reavivó la demanda de refugio seguro y los inversores sopesaron señales contradictorias de los funcionarios de la Reserva Federal sobre la trayectoria de las tasas.
"El oro está encontrando respaldo en la prima de riesgo geopolítico a medida que se desvanecen las esperanzas de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán", dijo Nicholas Frappell, director global de mercados institucionales de ABC Refinery. "El mercado también está descontando una mayor probabilidad de una subida de tasas de la Fed, lo que genera un tira y afloja para el metal".
El oro al contado cotizó a $4,348,20 a las 14:30 UTC del 7 de junio, un 1,2% más que el mínimo de la sesión anterior, según datos de la LBMA. El metal había caído entre un 1,6% y un 1,8% durante la semana que finalizó el 5 de junio, presionado por los comentarios agresivos de la Fed y el colapso de los esfuerzos de paz mediados por Estados Unidos en Medio Oriente. Los futuros del oro en COMEX para entrega en agosto subieron un 1,1% hasta los $4,372,50.
La milicia Hezbolá, respaldada por Irán, rechazó un nuevo alto el fuego en Líbano el 4 de junio, e Israel dijo que no retiraría sus tropas del país, lo que socavó los esfuerzos del presidente Donald Trump por forjar la paz con Teherán. El presidente de la Fed de Kansas City, Jeffrey Schmid, dijo el 4 de junio que la elección del banco central es entre mantener las tasas estables o subirlas para reducir la inflación por encima del objetivo. Los mercados ahora descuentan un 51% de probabilidad de una subida de tasas para diciembre, según datos de CME FedWatch.
Geopolítica vs. Política Monetaria
El repunte del oro se produce a pesar de dos fuerzas opuestas. Por un lado, el colapso de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán y los continuos combates en Líbano respaldan el atractivo tradicional del metal como refugio seguro. Por otro, la retórica agresiva de la Fed y el aumento de las expectativas de subida de tasas presionan a los activos que no generan rendimiento. La presidenta de la Fed de San Francisco, Mary Daly, dijo el 4 de junio que la política está "en un buen lugar" y que la Fed está preparada para responder "en cualquier dirección", dejando la puerta abierta a un mayor endurecimiento.
El informe de nóminas no agrícolas de EE. UU. de mayo, publicado el 5 de junio, era el siguiente catalizador para las expectativas sobre las tasas. Un dato mejor de lo esperado reforzaría el argumento a favor de una subida, mientras que un resultado inferior podría aliviar la presión sobre el oro.
Metales preciosos bajo presión generalizada
Otros metales preciosos también cotizaron a la baja durante la semana. La plata al contado cayó un 1,4% hasta los $72,89 por onza, el platino bajó un 1,1% hasta los $1,876,58 y el paladio se desplomó un 1,7% hasta los $1,298,45, todos encaminados a pérdidas semanales. La divergencia entre el repunte del oro y la debilidad continua de la plata y los metales del grupo del platino sugiere que el movimiento es geopolítico y no una demanda generalizada de metales preciosos.
En el lado de la demanda física, los ETF de oro de la India registraron su primera salida neta mensual en un año en mayo, ya que los inversores obtuvieron ganancias después de un fuerte repunte de precios impulsado por aranceles de importación más altos, según mostraron los datos. Mientras tanto, la consultora Metals Focus señaló que la inversión física está destinada a reemplazar a la joyería como el mayor componente de la demanda de oro por primera vez este año, ya que los altos precios provocan pérdidas de dos dígitos en el consumo de joyería.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.