La multinacional española Grupo Cox ha finalizado la adquisición de los activos de Iberdrola en México por 4.200 millones de dólares, expandiendo significativamente su presencia en el mercado energético latinoamericano y marcando una de las mayores transacciones del sector en el último año. La operación, que se cerró el 14 de mayo de 2026, se completó bajo los términos anunciados por primera vez en julio de 2025.
"El cierre de esta adquisición es un hito para Cox y para el sector energético en toda la región", afirmó Francisco J. Cerezo, presidente de las prácticas de EE. UU.-América Latina e Iberoamérica en DLA Piper, firma que asesoró a Cox. "Ha sido un privilegio para nosotros acompañar a Cox en una transacción de esta complejidad y escala".
La adquisición contó con el respaldo de un préstamo sindicado de 2.650 millones de dólares de un consorcio de siete bancos globales, incluidos Citi, Barclays y Goldman Sachs. El resto fue cubierto con capital de Cox y financiación de inversores institucionales como Allianz Global Investors, Gramercy y GMO.
Esta transacción transforma a Grupo Cox en un actor energético de primer orden en México, otorgándole el control del mayor proveedor privado de energía del país con más de un 25% de cuota de mercado. El acuerdo subraya la importancia estratégica de México para la inversión energética a largo plazo y podría influir en futuras actividades de fusiones y adquisiciones en el cambiante panorama energético de la región.
Una compleja estructura de financiación
La financiación de este acuerdo histórico fue un arreglo multifacético. La facilidad de préstamo sindicado, piedra angular de la financiación, contó con la participación de un consorcio global de pesos pesados financieros: Citi, Barclays, BBVA, Deutsche Bank, Goldman Sachs, Scotiabank y Santander. Este diverso grupo bancario destaca la confianza internacional en la viabilidad de la transacción y la visión estratégica de Cox. La parte del coste de adquisición no cubierta por esta deuda se complementó con una combinación de capital propio de Cox e importantes aportaciones de inversores institucionales, demostrando una amplia base de apoyo financiero.
Rediseñando el panorama energético de México
Los activos adquiridos por Grupo Cox son sustanciales. Incluyen una plataforma de generación con 2.600 MW de capacidad operativa instalada, posicionando de inmediato a Cox como un importante productor de energía. De manera más estratégica, el acuerdo incluye una cartera de desarrollo de aproximadamente 12.000 MW de proyectos renovables. Esta cartera es crucial para el crecimiento futuro de Cox y se alinea con el cambio global hacia fuentes de energía más limpias. La adquisición también incluye al mayor suministrador privado de energía de México, que atiende a más de 500 grandes clientes corporativos y comercializa 20 TWh de energía, proporcionando un flujo de ingresos estable y recurrente.
Este artículo tiene fines puramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.