Jiangsu Hengrui Pharmaceuticals Co. firmó un acuerdo de licencia estratégica con Bristol-Myers Squibb Co. que podría tener un valor de hasta 15.200 millones de dólares, lo que otorga a la farmacéutica estadounidense acceso a 13 de los activos en fase inicial de Hengrui y eleva significativamente la posición global de la firma china.
"El acuerdo acelerará el desarrollo de medicamentos innovadores y beneficiará a los pacientes de todo el mundo", afirmó Hengrui Medicine en un comunicado de la empresa en el que se detallaba la cooperación estratégica global.
Según los términos, Bristol-Myers Squibb pagará a Hengrui un total de hasta 950 millones de dólares en pagos a corto plazo, lo que incluye un pago inicial de 600 millones de dólares, un pago por el primer aniversario de 175 millones de dólares y un segundo pago condicionado por aniversario de 175 millones de dólares en 2028. Hengrui también podrá optar a otros pagos por hitos y a regalías escalonadas sobre las ventas netas fuera de China continental, Hong Kong y Macao.
El acuerdo proporciona una fuente sustancial de financiación no dilutiva para Hengrui y sirve como una validación importante de su plataforma de investigación y desarrollo. Para Bristol-Myers Squibb, representa una expansión significativa de su cartera de proyectos en fase inicial en las áreas terapéuticas clave de oncología, hematología e inmunología.
Esta asociación es una de las mayores de su tipo y pone de relieve la tendencia creciente de los gigantes farmacéuticos occidentales a recurrir a las biotecnológicas chinas en busca de candidatos a fármacos innovadores. El movimiento sigue un patrón similar al observado en otras colaboraciones recientes, como el reciente acuerdo de GSK con Sino Biopharmaceutical para comercializar su fármaco contra la hepatitis B, el bepirovisen, en China, un mercado que representa un tercio de la carga mundial de esa enfermedad.
Estos acuerdos subrayan el papel cada vez más relevante de las empresas farmacéuticas chinas en el desarrollo global de fármacos, pasando de servir principalmente a su mercado nacional a convertirse en una fuente de innovación para las corporaciones multinacionales. El importante capital inicial y los posibles pagos por hitos pueden acelerar la investigación y el desarrollo de firmas como Hengrui, mientras que socios como Bristol-Myers Squibb acceden a activos prometedores para renovar sus carteras. El acuerdo está sujeto a las condiciones de cierre habituales y a las aprobaciones regulatorias.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.