La agitación política en toda la Eurozona y la desaceleración del crecimiento económico empujarán al euro a la baja frente al dólar, dijo HSBC el lunes, pronosticando nuevas pérdidas para la moneda común.
Los riesgos políticos en Francia e Italia, combinados con el debilitamiento del impulso de crecimiento de la Eurozona, llevarán al euro a la baja frente al dólar estadounidense, señalaron estrategas de HSBC en una nota de investigación publicada el 29 de junio. El banco citó la creciente incertidumbre política en las dos economías más grandes de la región, Francia e Italia, como los principales lastres para la moneda única.
"Los riesgos políticos y de crecimiento de la Eurozona apuntan a una baja frente al dólar estadounidense", señaló HSBC. La nota llega en momentos en que el gobierno de Francia lucha por aprobar su presupuesto de 2026, reavivando las preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal, mientras que la coalición de Italia enfrenta divisiones internas por los planes de gasto. Alemania, la economía más grande de la Eurozona, continúa lidiando con la debilidad industrial, ya que la producción manufacturera se mantiene por debajo de los niveles previos a la pandemia.
El euro ha enfrentado una presión persistente ya que estos vientos políticos en contra se suman a un panorama de crecimiento ya frágil. La economía de la Eurozona creció a una tasa anualizada del 0,4 % en el primer trimestre, muy por debajo de la tasa de crecimiento de EE. UU. del 2,8 %. Esta diferencia de crecimiento ha ampliado las expectativas de tipos de interés entre el Banco Central Europeo y la Reserva Federal, con el índice del dólar manteniéndose cerca de sus máximos recientes, mientras la Fed mantiene su postura restrictiva.
Una caída sostenida del euro conlleva implicaciones significativas para los mercados europeos. Una moneda más débil impulsa la competitividad de los exportadores europeos, pero eleva los costos de importación, particularmente para la energía y las materias primas denominadas en dólares. Las empresas europeas con ingresos significativos en dólares se beneficiarán, mientras que aquellas que tienen deuda denominada en dólares enfrentarán costos de servicio más altos. La divergencia en las perspectivas de política monetaria entre el BCE y la Fed ha ampliado los diferenciales de tipos a favor del dólar, añadiendo más presión sobre el euro.
Los riesgos políticos se profundizan en toda la Eurozona
La incertidumbre política se extiende más allá de las disputas fiscales. Las tensiones industriales entre Francia y Alemania en materia de defensa y política industrial, puestas de relieve por el colapso del programa de cazas de sexta generación Dassault-Airbus, han subrayado la dificultad de lograr la coordinación de políticas europeas. El fracaso del programa, impulsado por una disputa sobre el reparto de trabajo entre los dos países, refleja una fragmentación más amplia en la estrategia industrial europea que pesa sobre la confianza de los inversores.
La última vez que los riesgos políticos en la Eurozona alcanzaron niveles comparables fue durante el ciclo electoral italiano de 2022, cuando el euro cayó más de un 4 % frente al dólar en un período de tres meses. Las condiciones actuales sugieren una trayectoria similar, con los mercados de opciones sobre divisas valorando primas de riesgo elevadas para los activos denominados en euros.
Lo que está en juego para los mercados de divisas
La advertencia de HSBC se suma a un consenso creciente entre los estrategas de divisas de que los riesgos a la baja del euro superan cualquier posible alza derivada de los ajustes de política del BCE. La próxima prueba clave para el euro llegará con la publicación de los datos de inflación de la Eurozona y la reunión de política monetaria del BCE en julio, donde el banco central sopesará el equilibrio entre apoyar el crecimiento y mantener la estabilidad de precios.
Para los inversores institucionales, las implicaciones son claras: mayor posicionamiento corto en EUR/USD, un índice del dólar más fuerte y un posible giro desde las renta variable europea hacia activos denominados en dólares. Es probable que las estrategias de cobertura cambiaria se ajusten a medida que la trayectoria descendente del euro se consolide.
Este artículo es solo con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.