Las acciones de International Consolidated Airlines Group SA subieron un 6% después de que el propietario de British Airways ofreciera recomprar la totalidad de su bono convertible de 825 millones de euros (895 millones de dólares), reduciendo la futura dilución de acciones.
"La recompra es un paso positivo que reduce significativamente el recuento de acciones diluidas del grupo en aproximadamente 250 millones de acciones", dijeron en una nota analistas de JP Morgan, que mantiene una calificación de sobreponderar sobre el valor.
IAG ha ofrecido recomprar los bonos con cupón del 1,125% con vencimiento en mayo de 2028 a un precio de 138.950 euros por cada 100.000 euros de principal. La medida se produce tras unos resultados del primer trimestre que superaron las estimaciones de los analistas, impulsados por una sólida fijación de precios en las rutas transatlánticas.
La transacción indica la confianza de la dirección en su flujo de caja, que JP Morgan estima dejará a IAG con 1.500 millones de euros en exceso de caja a finales de año, incluso después de la recompra. La cancelación de los bonos elimina una fuente de potencial dilución del capital para los accionistas.
Analistas respaldan la recompra pese a los vientos en contra del combustible
La recompra de bonos fue recibida con una respuesta positiva por parte de los analistas, incluso cuando algunos ajustaron las previsiones a corto plazo. JP Morgan recortó su estimación de EBIT para 2026 para IAG en un 6% hasta los 4.500 millones de euros, citando los mayores costes del combustible, y bajó su precio objetivo para diciembre de 2027 en un 4% hasta los 5,75 euros. Aun así, el banco mantuvo su calificación de "sobreponderar", señalando que espera una robusta generación de flujo de caja libre.
Deutsche Bank, que tiene una calificación de "compra" y un precio objetivo de 460 peniques, también dejó sus previsiones de beneficios para todo el año prácticamente sin cambios. El banco dijo que un primer trimestre más fuerte de lo esperado compensó una factura de combustible más alta, y elevó su supuesto de crecimiento de ingresos unitarios por pasajero para todo el año del 1% al 4%, citando las fuertes reservas anticipadas en todo el sector.
La medida de recomprar la deuda es una señal de fortaleza financiera y un compromiso con el retorno al accionista. Al reducir el número de acciones que se crearían si los bonos se convirtieran en capital, la empresa aumenta el beneficio por acción para los inversores actuales.
La oferta de recompra está condicionada a que los bonistas acepten los términos. La finalización con éxito de la transacción eliminará el bono de 2028 de los libros de IAG, simplificando su estructura de capital. El próximo catalizador del grupo aéreo serán sus resultados del segundo trimestre, en los que los inversores buscarán que continúe el poder de fijación de precios para compensar las presiones de los costes del combustible y laborales.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.