Una nueva y incierta realidad para el 20% del suministro mundial de petróleo toma forma a medida que Irán formaliza su control sobre el estrecho de Ormuz.
Una nueva y incierta realidad para el 20% del suministro mundial de petróleo toma forma a medida que Irán formaliza su control sobre el estrecho de Ormuz.

(P1 - Lede) Irán está consolidando su control sobre el estrecho de Ormuz, el canal por el que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, mediante la implementación de un complejo sistema de acuerdos diplomáticos, controles rigurosos y supuestas tarifas de paso que han estrangulado el tráfico y creado una nueva y tensa realidad para los mercados energéticos mundiales.
(P2 - Authority) "Los estrechos se bloquearán o se abrirán únicamente con la aprobación del régimen iraní", afirmó Danny Citrinowicz, exoficial de inteligencia israelí y ahora investigador principal del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel. "Algunos pasarán debido a alianzas políticas, otros tendrán que pagar, otros serán rechazados. Esta es la nueva norma".
(P3 - Details) El nuevo mecanismo ha reducido el tráfico de buques a cuentagotas, con menos de 60 barcos transitando entre el 18 de abril y el 6 de mayo, una caída drástica frente al promedio anterior a la guerra de 120 a 140 barcos diarios. La interrupción ha dejado atrapados a unos 1.500 buques en el Golfo y ha provocado una gran volatilidad en los precios del petróleo; el crudo Brent cayó más del 5 por ciento, hasta situarse en torno a los 104 dólares por barril el miércoles, tras los comentarios del presidente de EE. UU., Donald Trump, de que las conversaciones estaban en sus "etapas finales", para luego rebotar por encima de los 106 dólares el jueves mientras el mercado evaluaba los hechos sobre el terreno.
(P4 - Nut Graf) Con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán en control de facto, la economía mundial se enfrenta a una sangría diaria de más de 120.000 millones de dólares en ingresos perdidos por petróleo y gas. Los transportistas se enfrentan ahora a una elección traicionera: permanecer bloqueados indefinidamente o aceptar el nuevo sistema de Irán, un movimiento que corre el riesgo de violar las sanciones de EE. UU. y perder la cobertura del seguro. El Tesoro de EE. UU. ha advertido explícitamente contra la realización de pagos, mientras que la Armada de EE. UU. mantiene su propio bloqueo sobre los barcos iraníes fuera del estrecho, creando un estancamiento geopolítico de múltiples capas.
Si bien los pagos directos se niegan oficialmente y son legalmente peligrosos debido a las sanciones, dos fuentes navieras europeas dijeron a Reuters que algunos buques están pagando a las autoridades iraníes más de 150.000 dólares para asegurar un paso seguro. Otros informes citan tarifas de hasta 2 millones de dólares por barco. Irán, que recientemente estableció una "Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico", sostiene que puede cobrar por servicios como seguridad y navegación, aunque el derecho internacional suele prohibir los peajes por el tránsito a través de estrechos naturales.
El viaje del Agios Fanourios I, un petrolero de 330 metros de largo que transportaba 2 millones de barriles de crudo iraquí a Vietnam, ilustra la complejidad. Después de estar atrapado durante semanas, el buque partió el 10 de mayo tras un acuerdo directo de gobierno a gobierno entre Irak e Irán. Incluso con esta autorización de alto nivel, el petrolero fue detenido brevemente por lanchas rápidas del CGRI cerca de la isla de Ormuz, convirtiendo un tránsito típico de cinco horas en una terrible experiencia de dos días antes de quedar atrapado durante otros seis días por el propio bloqueo de la Armada de EE. UU.
El nuevo sistema de Irán parece estar estratificado, priorizando a los barcos de aliados como Rusia y China, seguidos por países con vínculos estrechos como India y Pakistán. Para otros, los acuerdos directos de gobierno a gobierno son la vía principal.
India, que depende de Ormuz para una parte significativa de sus importaciones de energía, tiene a su embajada en Teherán en contacto directo con las autoridades iraníes, incluido el CGRI. A los capitanes de barcos indios se les asignan rutas específicas y se les ordena apagar los transpondedores. Hasta ahora, 13 buques con bandera india han cruzado el estrecho utilizando este método, mientras que otros 13 permanecen varados.
A pesar de la afirmación del presidente Trump de que EE. UU. tiene un control "100% efectivo" del estrecho y que el conflicto podría terminar "muy rápidamente", la realidad en el agua es la del dominio iraní. Para la economía mundial y los 22.500 marineros atrapados en el Golfo, el estancamiento está lejos de terminar. Como señalaron los analistas de ING: "Hemos estado en esta situación varias veces antes, lo que finalmente condujo a la decepción".
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.