Japón planea reconstruir hasta 14 reactores nucleares envejecidos para la década de 2050, una aceleración drástica de su política de energía atómica que reconfiguraría la matriz energética del país y reduciría su dependencia de combustibles fósiles importados.
Japón planea reconstruir entre dos y cinco reactores nucleares envejecidos para la década de 2040 y hasta entre 11 y 14 para la de 2050, en su intento por garantizar un suministro eléctrico estable, según informó la cadena pública NHK, citando un borrador de política que será presentado el viernes por el Ministerio de Economía, Comercio e Industria.
"La propuesta refleja un giro hacia una mayor dependencia de la energía atómica para ayudar a satisfacer la creciente demanda de electricidad y reducir las costosas importaciones de combustible", señala el borrador, según NHK. El gobierno busca mejorar la previsibilidad para las empresas de servicios públicos estableciendo objetivos concretos de reemplazo, agregó la emisora.
Japón cerró los 54 reactores que estaban en funcionamiento tras el desastre nuclear de Fukushima en 2011. De las 33 unidades que siguen siendo operativas, 15 han sido reiniciadas. Muchas se acercan o superan ya su vida útil de 60 años, lo que genera preocupación sobre una futura disminución de la capacidad nuclear incluso mientras continúan los reinicios. Según el plan energético actual, Japón aspira a elevar la participación de la energía nuclear en la generación de electricidad a cerca del 20% para el año fiscal 2040, frente al 9,4% del año fiscal 2024.
El cambio de política se produce en un momento en que se espera que la demanda de electricidad aumente bruscamente, impulsada por los centros de datos para inteligencia artificial. El parque nuclear japonés ha estado operando muy por debajo de su potencial y, sin nuevas construcciones o reemplazos, el país enfrentaría una brecha de suministro creciente. El borrador de política será discutido el viernes antes de su adopción formal en una reunión ministerial a finales de este verano, según NHK.
Reemplazo de una Flota Envejecida
Los reactores nucleares de Japón se construyeron principalmente en las décadas de 1970 y 1980, y muchos se acercan al final de su vida útil de diseño. La política energética anterior del gobierno, revisada el año pasado, maximizaba el uso de las plantas nucleares existentes, pero no establecía objetivos para reemplazar las unidades retiradas. El nuevo borrador aborda esa brecha al especificar cifras de reemplazo en dos horizontes temporales.
El objetivo de entre 2 y 5 reactores para la década de 2040 representa un ciclo de reemplazo a corto plazo para las unidades que alcanzarán el final de su vida útil en los próximos 15 años. El objetivo de entre 11 y 14 reactores para la década de 2050 señala un compromiso a más largo plazo con la energía nuclear como fuente de carga base, sujeto a aprobaciones regulatorias, plazos de construcción y aceptación pública.
Implicaciones de Inversión
Para las empresas eléctricas japonesas, el plan proporciona una hoja de ruta regulatoria más clara para la asignación de capital. Tokyo Electric Power Co., que opera el sitio de Fukushima Daiichi, y Kansai Electric Power Co. se encuentran entre las empresas que podrían beneficiarse de un programa estructurado de reemplazo. Proveedores de equipos nucleares como Mitsubishi Heavy Industries y Toshiba Corp. podrían ver una demanda a largo plazo de componentes para reactores y servicios de mantenimiento.
La política también tiene implicaciones para la factura energética de Japón. El país es el mayor importador mundial de gas natural licuado, y una reconstrucción nuclear sostenida podría reducir la contratación de GNL con el tiempo, lo que podría presionar a la baja los precios spot asiáticos. Las empresas eléctricas japonesas cotizan con descuento frente a sus pares globales, en parte debido a la incertidumbre en torno a los plazos de reinicio nuclear y los costos de reemplazo. Un objetivo gubernamental vinculante reduce parte de esa incertidumbre, aunque el riesgo de ejecución sigue siendo alto dados los sobrecostos de construcción y los obstáculos regulatorios observados en otros mercados.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.