El sorpresivo arancel del 10% a la importación de lingotes de oro en Malasia ha provocado la retención de envíos en aduanas y la redirección de cargamentos, desestabilizando un mercado que importó casi 10.000 millones de ringgit en los primeros cuatro meses de 2026.
Malasia ha impuesto un arancel del 10% a la importación de algunos envíos de lingotes de oro desde al menos principios de mayo, según operadores familiarizados con el asunto, tomando por sorpresa a la industria en un momento de demanda creciente del metal precioso. El gravamen se aplica a los cargamentos de productos de oro fundido, y el Departamento de Aduanas Reales de Malasia indicó que el Ministerio de Finanzas entablará un diálogo con la industria sobre el tema, según un portavoz del departamento.
"El costo adicional no puede ser absorbido porque los precios locales del oro no han subido para igualar el arancel", dijo un operador que pidió no ser identificado por no estar autorizado a hablar con los medios. Algunos envíos han sido retenidos en aduanas, mientras que otros han sido desviados a destinos alternativos, señalaron operadores y distribuidores.
El arancel del 10% añade aproximadamente 10 ringgit (2,15 dólares) por gramo al costo de los lingotes de oro importados, según los precios spot actuales cercanos a los 3.300 ringgit por onza troy. Las importaciones no monetarias de oro de Malasia totalizaron aproximadamente 9.700 millones de ringgit (2.500 millones de dólares) entre enero y abril, según el Departamento de Estadística, lo que subraya la magnitud del comercio ahora afectado.
Bank Muamalat Malaysia Bhd. indicó esta semana que cualquier costo derivado del impuesto del 10% a la importación de metales preciosos será trasladado a los clientes, lo que afecta directamente a los inversores minoristas que adquieren productos de inversión en oro. Este desarrollo amenaza con frenar el surgimiento de Malasia como centro regional de comercio de oro. El metal precioso alcanzó un récord a principios de este año, avivando el interés de los inversores en toda Asia. En los últimos 12 meses, varios bancos malasios lanzaron productos de inversión en oro, y Loomis AB abrió una bóveda cerca de Kuala Lumpur para atender la creciente demanda.
Este cambio de política crea una oportunidad para otros centros asiáticos rivales. Singapur y Hong Kong, que no aplican aranceles a la importación de oro, están en condiciones de captar los flujos de operadores que buscan evitar el gravamen malasio. La última escalada arancelaria importante en la región —la subida de los aranceles a la importación de oro en India al 15% a mediados de 2024— desvió un volumen significativo de oro hacia rutas comerciales alternativas antes de que el gobierno redujera posteriormente la tasa, según datos del Consejo Mundial del Oro.
Con el Ministerio de Finanzas sin aclarar aún el alcance o la duración del arancel, los importadores se enfrentan a la disyuntiva de absorber las pérdidas, trasladar los costos a los clientes o redirigir los envíos a través de jurisdicciones libres de aranceles. Un anuncio formal de política podría determinar si el mercado del oro de Malasia mantiene su impulso reciente o cede terreno frente a los competidores regionales.
Este artículo es únicamente con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.