Las acciones de MARA Holdings cayeron más de un 5% después de que el minero de Bitcoin informara una pérdida neta en el primer trimestre de 1.260 millones de dólares y detallara un importante giro estratégico hacia la inteligencia artificial.
"La minería de Bitcoin no es un negocio heredado del que nos estemos alejando. Es la base operativa sobre la que estamos construyendo", dijo el CEO Fred Thiel, enmarcando el nuevo rumbo de la compañía como una expansión en lugar de una retirada.
La compañía vendió 20.880 Bitcoins por aproximadamente 1.500 millones de dólares durante el trimestre. Utilizó 1.100 millones de los ingresos para recomprar bonos convertibles, reduciendo su deuda convertible en un 30%, de 3.300 millones a 2.300 millones de dólares. Tras las ventas, la tesorería de MARA posee 35.303 BTC, valorados en unos 2.840 millones de dólares, lo que la convierte en el cuarto mayor poseedor público de Bitcoin.
El cambio estratégico de alejarse de la minería pura ocurre cuando los ingresos del primer trimestre de la compañía cayeron un 18% interanual hasta los 174,6 millones de dólares. La pérdida neta de 1.260 millones de dólares, impulsada por una caída del 22% en la valoración de Bitcoin durante el trimestre, fue más del doble de la pérdida de 533 millones del año anterior.
Una apuesta de 1.500 millones de dólares en energía e IA
El núcleo de la transformación de MARA es la adquisición de Long Ridge Energy and Power, una instalación de generación de gas natural de 505 megavatios en Ohio, por aproximadamente 1.500 millones de dólares. El acuerdo, el mayor de la compañía hasta la fecha, incluye la asunción de 785 millones en pasivos y se espera que genere 144 millones de dólares de EBITDA anual. La empresa planea utilizar el sitio de 1.600 acres para desarrollar un campus para cargas de trabajo de IA y computación de alto rendimiento (HPC) que podría escalar más allá de un gigavatio.
La dirección declaró que hasta el 90% de su infraestructura de minería no alojada podría reasignarse a aplicaciones de IA y HPC. Subrayando el giro, MARA confirmó que no realizará adquisiciones adicionales de hardware de minería de Bitcoin a gran escala.
Reestructuración para un nuevo enfoque
Junto al giro estratégico, MARA está implementando medidas significativas de reducción de costes. La empresa está reduciendo su plantilla en un 15%, un movimiento que se espera genere 12 millones de dólares en ahorros anuales. La reestructuración refleja una tendencia más amplia de la industria en la que mineros de Bitcoin como IREN y Keel Infrastructure se diversifican hacia el sector de la IA, hambriento de energía, para asegurar nuevas fuentes de ingresos.
Los cambios anunciados señalan una remodelación fundamental del modelo de negocio de MARA, pasando de ser un minero puro de Bitcoin a una empresa de infraestructura digital que controla sus propios activos energéticos. Los inversores vigilarán el cierre de la adquisición de Long Ridge en la segunda mitad de 2026 y la construcción inicial de IA en 2027 para comprobar la ejecución de esta nueva estrategia.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento financiero.