Merck & Co. vio cómo las ventas de su vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) Gardasil se desplomaron un 22 por ciento en el primer trimestre, lo que empaña las perspectivas de crecimiento de la empresa para 2026 en medio de la persistente debilidad en China.
Según los informes de la compañía, el descenso se debe a las tendencias de débil demanda y a una ralentización económica más amplia en China, lo que provocó una interrupción temporal de los envíos para gestionar los altos niveles de inventario en manos de su socio local, Zhifei.
Las ventas de la vacuna en el primer trimestre cayeron a 1.070 millones de dólares, por debajo del año anterior. La compañía también está experimentando una menor demanda de Gardasil en Japón y ha declarado que no prevé una recuperación de las ventas en lo que resta de 2026.
La caída de Gardasil, el segundo producto más importante de Merck, intensifica la presión sobre el gigante farmacéutico, que ya se está preparando para la expiración de la patente en 2028 de su fármaco contra el cáncer más vendido, Keytruda. La fuerte dependencia de la compañía de Keytruda, que representa alrededor del 55% de sus ventas farmacéuticas, hace que la diversificación de sus flujos de ingresos sea una prioridad crítica para los inversores.
Otras vacunas flaquean, los nuevos fármacos ofrecen esperanza
La debilidad se extendió a otras partes de la cartera de vacunas de Merck, con un descenso de las ventas de Proquad, M-M-R II y Varivax también en el primer trimestre. Sin embargo, la compañía ha visto resultados prometedores en los lanzamientos de nuevos productos.
Su nueva vacuna antineumocócica conjugada 21-valente, Capvaxive, y el fármaco para la hipertensión arterial pulmonar, Winrevair, han tenido fuertes lanzamientos iniciales. Estos productos son fundamentales en la estrategia de Merck para compensar la futura pérdida de ingresos por Keytruda y los actuales vientos en contra de productos como Gardasil. La empresa ha acelerado su estrategia de adquisiciones, comprando Cidara Therapeutics y Terns Pharmaceuticals en 2026 para reforzar su cartera de proyectos.
Los desafíos para Merck llegan mientras su competidor Eli Lilly & Co. experimenta un rápido crecimiento, impulsado por sus populares fármacos GLP-1 Mounjaro y Zepbound. Aunque las perspectivas a largo plazo de Merck mejoran con su nueva cartera de proyectos, los retos a corto plazo para sus productos establecidos siguen siendo una preocupación clave.
La ralentización de Gardasil subraya la urgencia de que la cartera de proyectos de Merck genere ingresos significativos antes del abismo de patentes de Keytruda en 2028. Los inversores vigilarán de cerca la trayectoria de ventas de nuevos productos como Capvaxive y Winrevair como medida de la capacidad de la empresa para navegar la transición.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.