La reciente acusación de EE. UU. contra una destacada figura política mexicana por cargos de narcotráfico está proyectando una larga sombra sobre el comercio norteamericano, inyectando nueva volatilidad en el peso mexicano y la renta variable antes de una posible segunda administración de Trump.
"Esta acusación actúa como un desafío directo a la administración de Sheinbaum y podría utilizarse como palanca en futuras negociaciones comerciales", afirmó María Sánchez, analista de América Latina en Geopolitical Futures. "Los mercados están descontando una mayor prima de riesgo para México".
El peso mexicano cayó un 1,2% frente al dólar tras la noticia, su mayor caída diaria en más de un mes, mientras que el ETF iShares MSCI Mexico (EWW) bajó un 2,5%. La acusación, revelada el 7 de mayo, alega vínculos entre el funcionario y carteles de la droga, una medida que podría descarrilar la cooperación diplomática.
Lo que está en juego es la estabilidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que regula más de 1,5 billones de dólares en comercio anual. Una ruptura en las relaciones podría suponer el regreso de las amenazas arancelarias que caracterizaron las negociaciones comerciales anteriores de la administración Trump, creando vientos en contra significativos para las empresas estadounidenses que dependen de la manufactura y las cadenas de suministro mexicanas.
La acusación, que nombra a una figura con estrechos vínculos con el partido gobernante en México, llega en un momento delicado para el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. La sitúa en la difícil posición de tener que elegir entre defender a un aliado político y mantener una relación estable con el mayor socio comercial de su país. La situación se complica aún más por las próximas elecciones presidenciales de EE. UU., donde Donald Trump ha convertido el comercio y la seguridad fronteriza en temas centrales de su campaña.
Los inversores están ahora atentos a señales de escalada. La última vez que las relaciones entre EE. UU. y México enfrentaron una crisis similar en 2019 por cuestiones migratorias, el presidente Trump amenazó con imponer un arancel del 5% a todos los productos mexicanos, provocando una venta masiva pero temporal de activos mexicanos. Una repetición de tal escenario podría tener un impacto más duradero, especialmente si conduce a una revisión formal del T-MEC, programada para una revisión conjunta en 2026.
El impacto potencial se extiende más allá de México. Los fabricantes de automóviles, las empresas agrícolas y los fabricantes estadounidenses con cadenas de suministro integradas a través de la frontera se enfrentarían a interrupciones significativas ante cualquier nuevo arancel o barrera comercial. Es probable que la incertidumbre pese sobre las decisiones de inversión y podría llevar a una reevaluación más amplia de las estrategias de nearshoring que han beneficiado a México en los últimos años.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.