Un tribunal ruso ha ordenado al depositario central de valores con sede en Bélgica, EuroClear, pagar 200.000 millones de euros, respaldando una reclamación del Banco Central de Rusia en una escalada significativa de la disputa sobre los activos congelados. La medida amenaza con desestabilizar aún más la relación entre Moscú y Occidente, introduciendo un riesgo legal sustancial en el sistema financiero global.
"El tribunal ruso apoyó la reclamación del Banco Central de Rusia, ordenando a EuroClear pagar 200.000 millones de euros", dijo un abogado de EuroClear, según un informe de la agencia de noticias Interfax. El fallo aborda directamente las vastas sumas de activos rusos en manos del depositario que fueron inmovilizadas tras la invasión de Ucrania en 2022 y las posteriores sanciones occidentales.
La acción legal es una de las varias presiones sobre los fondos congelados. La agencia de noticias TASS informó anteriormente que Rusia había presentado una demanda por separado contra EuroClear en Moscú relativa a 229.000 millones de dólares en activos, con ese caso programado para el 15 de diciembre de 2025. EuroClear posee aproximadamente 191.000 millones de euros en activos soberanos rusos, que han generado miles de millones en intereses que la Unión Europea está considerando utilizar para ayudar a Ucrania.
El impacto principal del fallo es el potencial de interrupción sistémica. Como depositario central de valores (CSD), EuroClear es una pieza crítica de infraestructura para el sistema financiero global, liquidando billones de euros en transacciones de valores anualmente. Una sentencia de esta magnitud, si se ejecutara, podría tener efectos en cascada, desencadenando potencialmente medidas de represalia por parte de la UE y complicando cualquier resolución futura de los activos congelados.
El Kremlin ha sostenido que el apoyo occidental a Ucrania prolonga el conflicto y aumenta los riesgos para la seguridad europea. En una declaración reciente, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, advirtió que los países europeos deberían prepararse para "nuevos trastornos políticos", vinculando la evaluación a la inestabilidad que, según él, fue causada por el apoyo a Kiev. Aunque no mencionó directamente el caso EuroClear, la decisión del tribunal se alinea con la estrategia de Moscú de ejercer presión económica y legal sobre las naciones occidentales. El fallo introduce una nueva capa de incertidumbre para los mercados, que ahora deben sopesar el precedente legal frente a las realidades políticas y económicas del conflicto en curso.
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