(P1) SoftBank Group se está moviendo para resolver una de las mayores limitaciones en la carrera de la inteligencia artificial —la energía— mediante la construcción de sus propias baterías a gran escala, una empresa que proyecta generará más de 638 millones de dólares en ingresos para 2030.
(P2) El brazo de telecomunicaciones del conglomerado japonés, SoftBank Corp., anunció el nuevo negocio el lunes, detallando una asociación estratégica con el especialista en baterías con sede en Corea del Sur, Cosmos Lab, y la firma de IA DeltaX Co.
(P3) La producción de celdas de batería de zinc-halógeno de próxima generación está programada para comenzar en el año fiscal que finaliza en marzo de 2028 en la fábrica de SoftBank en la ciudad de Sakai, Osaka. La empresa tiene como objetivo la producción en masa para el año siguiente. El sitio también albergará un importante centro de datos de IA, creando un centro de energía y computación integrado verticalmente.
(P4) La medida aborda directamente la creciente demanda de electricidad de los centros de datos de IA, que está agotando las redes eléctricas a nivel mundial. Al asegurar su propio suministro de almacenamiento de energía, SoftBank pretende controlar los costos y garantizar una energía estable para su ambiciosa apuesta por el hardware de IA, posicionándose como un actor clave en la infraestructura subyacente de la economía de la IA.
Un giro estratégico hacia la energía
A medida que gigantes tecnológicos como Nvidia, Amazon y Google invierten miles de millones en chips y modelos de IA, el consumo de energía subyacente se ha convertido en un cuello de botella crítico. La decisión de SoftBank de entrar en el mercado de las baterías es una respuesta directa a este desafío. La empresa trabajará con Cosmos Lab en la química de las baterías de zinc-halógeno y colaborará con DeltaX para crear diseños de baterías de alto rendimiento adaptados a las intensas y constantes demandas de energía de las cargas de trabajo de IA.
La elección de la tecnología de zinc-halógeno sugiere un enfoque en el almacenamiento rentable y de alta capacidad, ofreciendo potencialmente una alternativa a las baterías de iones de litio que dominan el mercado. Si bien aún no se han revelado detalles sobre las métricas de rendimiento específicas, el objetivo es crear sistemas de almacenamiento que puedan alimentar de manera confiable los propios centros de datos de SoftBank y venderse a otros clientes industriales y de la red en Japón.
Implicaciones para el inversor
Para los inversores, esta empresa representa una integración más profunda de la estrategia de IA de SoftBank, yendo más allá del software y los servicios hacia la capa crítica de hardware e infraestructura. El objetivo de ingresos de más de 638 millones de dólares para el año fiscal 2030 proporciona una métrica concreta para seguir el éxito de esta iniciativa. Las acciones de SoftBank Group (9984.T), que han estado estrechamente ligadas a las inversiones en IA de la compañía, pueden ver esto como una reducción de riesgos a largo plazo de sus operaciones de centros de datos. El éxito de esta empresa podría reducir significativamente los costos operativos y crear un nuevo flujo de ingresos de alta demanda, aunque requerirá un gasto de capital sustancial a corto plazo.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.