Las acciones de Solmate Infrastructure se desplomaron más del 98% desde su máximo posterior a la financiación, después de que el giro de 300 millones de dólares de la compañía hacia una tesorería de activos digitales centrada en Solana desencadenara disputas de gobierno corporativo y demandas de accionistas, lo que subraya los riesgos de que las empresas públicas repliquen el modelo de tesorería cripto más allá de Bitcoin.
"El consejo incurrió en autonegociación al emitir acciones con un descuento del 65% sobre el valor liquidativo, sin un dictamen de independencia ni un proceso competitivo", declaró RBCH Ltd., el mayor accionista externo y una entidad vinculada al fundador de RockawayX, Viktor Fischer. RBCH presentó una demanda derivada en Nueva York el 22 de junio, alegando incumplimiento del deber fiduciario y opresión a los accionistas.
Solmate, conocida anteriormente como Brera Holdings, recaudó 300 millones de dólares en septiembre de 2025 mediante una inversión privada en capital público respaldada por ARK Invest, Pulsar Group, RockawayX y la Solana Foundation. La empresa, cotizada en Nasdaq, planeaba acumular tokens SOL, hacer staking para obtener rendimientos y desarrollar infraestructura de validadores en Abu Dabi. También acordó adquirir 50 millones de dólares en SOL de la Solana Foundation con un descuento del 15%. Las acciones inicialmente subieron tras el anuncio, pero desde entonces se han revertido bruscamente, cotizando cerca de los 4,72 dólares el 26 de junio.
El colapso refleja un desmoronamiento más amplio del comercio de tesorerías cripto. Tras el éxito de Strategy con Bitcoin, docenas de empresas utilizaron los mercados de capital público para acumular tokens y cotizar con primas sobre sus tenencias. La apuesta de Solmate por Solana resultó más riesgosa: SOL ha caído un 44% en lo que va del año y cotiza cerca de los 68 dólares, por debajo de los niveles observados durante el ciclo anterior. La empresa también enfrenta turbulencias en su gobierno corporativo: Institutional Shareholder Services recomendó votar en contra de los cinco directores en la junta general anual del 26 de junio, citando falta de independencia del consejo y una píldora venenosa diseñada como "una defensa general contra el activismo accionarial". RockawayX ha demandado a miembros del consejo vinculados a Pulsar por presunta autonegociación, mientras que Solmate ha acusado a RockawayX de hacer afirmaciones financieras falsas. Figuras clave como el economista Arthur Laffer y el ex director ejecutivo Marco Santori han renunciado. La empresa ha vendido o discontinuado sus activos futbolísticos heredados: sus equipos en Mozambique y Mongolia fueron cerrados, y su participación en el club italiano Juve Stabia se vendió por 1 euro más pasivos, reportando una pérdida neta de aproximadamente 378.000 euros en 2025.
El caso de Solmate sirve como una advertencia para el sector más amplio de las tesorerías cripto. Los inversores están distinguiendo cada vez más entre empresas con plataformas operativas sólidas y aquellas cuyo valor depende principalmente de la tenencia de tokens volátiles. Cuando la dilución, las disputas internas y la debilidad del precio de los tokens convergen, las primas del mercado de capitales pueden colapsar rápidamente, una dinámica que se ha cobrado a uno de los experimentos más ambiciosos de tesorería de Solana.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.