KB Financial Group, la matriz del banco más grande de Corea del Sur, ha completado un piloto de stablecoins que redujo las comisiones de remesas transfronterizas en un 87 por ciento en comparación con la red SWIFT, procesando transferencias internacionales en menos de tres minutos en la blockchain Kaia.
La prueba procesó una stablecoin denominada en won surcoreanos, la convirtió en una stablecoin de dólar estadounidense y la entregó a una cuenta bancaria en Vietnam, confirmó un portavoz de Kaia a Cointelegraph. El piloto se llevó a cabo con socios como la firma de pagos electrónicos KG Inicis y la empresa fintech OpenAsset.
El ensayo demostró dos casos de uso clave para la stablecoin emitida por el banco. Más allá de la exitosa prueba de remesas, el piloto también permitió pagos en comercios físicos en Hollys, una franquicia de café con sede en Seúl, donde los usuarios podían pagar a través de un código QR sin instalar una billetera de criptomonedas separada. El piloto procesó con éxito 1.477 transacciones con una tasa de éxito del 100%, según una actualización del primer trimestre de 2026 de BTQ, cuya tecnología QSSN se utilizó como componente de seguridad.
El éxito del piloto posiciona a KB para lanzar servicios basados en stablecoins una vez que se establezca un marco regulatorio claro. Sin embargo, la propuesta de Ley Básica de Activos Digitales del país se ha retrasado repetidamente debido a que los reguladores no se ponen de acuerdo sobre quién debería estar autorizado a emitir stablecoins. El Banco de Corea ha abogado por limitar la emisión a los bancos, mientras que la Comisión de Servicios Financieros ha advertido que tales restricciones estrictas podrían sofocar la innovación.
Navegando por el laberinto regulatorio
El debate en Seúl refleja un desafío global para los responsables políticos que buscan equilibrar la estabilidad financiera con el progreso tecnológico en los activos digitales. El deseo del banco central de mantener la emisión de stablecoins dentro del perímetro bancario tradicional choca con el objetivo del regulador financiero de fomentar un entorno fintech competitivo. No se espera que las deliberaciones formales sobre el proyecto de ley se reanuden hasta después de las elecciones locales de junio, lo que deja incierto el cronograma para un marco integral.
Este compás de espera regulatorio no ha impedido que los principales actores se preparen para la eventual apertura del mercado. A finales de abril, Shinhan Card, uno de los mayores proveedores de tarjetas de crédito del país, anunció una asociación con la Fundación Solana para probar sus propias soluciones de pago con stablecoins.
Una tendencia regional creciente
La iniciativa de KB forma parte de una tendencia más amplia entre las instituciones financieras y los gobiernos de Asia Oriental que exploran stablecoins respaldadas por el estado o emitidas por bancos. En Japón, una stablecoin vinculada al yen llamada JPYC se lanzó en octubre de 2025, con el objetivo de modernizar la infraestructura de pagos digitales del país. Estos movimientos sugieren un reconocimiento creciente entre los actores financieros tradicionales de que las stablecoins podrían simplificar significativamente tanto los pagos nacionales como los internacionales, desafiando directamente el coste y la velocidad de los sistemas tradicionales como SWIFT.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.