Tether apuesta a que los robots de fábrica del futuro necesitarán sus propias carteras cripto para pagar por su trabajo.
Tether lideró una ronda de financiación Serie C de $1.4 mil millones para la firma alemana de robótica Neura Robotics, respaldada por Nvidia, Amazon, Qualcomm y Bosch, en una de las mayores inversiones privadas en robótica humanoide de la historia. El emisor de stablecoins integrará su Wallet Development Kit y el runtime de IA periférica QVAC en la plataforma de software de Neura, permitiendo que los robots mantengan carteras de autocustodia y realicen transacciones sin aprobación humana.
"Creemos que la IA física y la robótica cognitiva se convertirán en uno de los mayores cambios tecnológicos de las próximas décadas, transformando industrias que van desde la manufactura y la logística hasta la atención médica, los servicios y la robótica doméstica", afirmó David Reger, fundador y CEO de Neura Robotics.
La ronda valora a Neura en aproximadamente $7 mil millones, un salto frente a los €120 millones de su Serie B en enero de 2025. Neura indicó que su cartera de pedidos y su pipeline de despliegue superan los $1 mil millones en valor. La empresa planea aumentar la producción en serie a millones de robots para 2030 y expandir Neuraverse, una base de datos abierta de inteligencia compartida donde los robots intercambian habilidades y aprendizajes entre implementaciones. También participaron Tether, Imec.xpand, Schaeffler, el Banco Europeo de Inversiones, Lingotto Horizon e InterAlpen Partners. No se revelaron detalles desglosados de la inversión.
El acuerdo amplía el impulso de Tether más allá de la emisión de stablecoins hacia la infraestructura de IA y robótica. Tether registró $1.04 mil millones en ganancias netas en el primer trimestre de 2026, lo que le otorga el efectivo necesario para respaldar apuestas en hardware. La compañía ya ha invertido en Blackrock Neurotech y Generative Bionics como parte de una estrategia robótica más amplia.
Cómo funcionan las carteras para robots
Tether integrará dos tecnologías en la plataforma Neuraverse de Neura. La primera es el Wallet Development Kit, una herramienta de código abierto que permite a los desarrolladores construir carteras de autocustodia en cualquier dispositivo. Un robot Neura equipado con el kit podría recibir pagos por completar una tarea —una entrega, una inspección, una soldadura— y gastar ese dinero por sí mismo, por ejemplo, ordenando piezas de repuesto, dentro de las reglas establecidas por su propietario.
La segunda es QVAC, el runtime de IA periférica de Tether. A diferencia de los sistemas de IA basados en la nube que requieren conectividad constante a internet, QVAC ejecuta modelos directamente en el propio robot. Ese diseño mantiene los datos y las decisiones en el dispositivo, permitiendo que la máquina opere en fábricas u hogares sin una conexión estable.
"Las máquinas autónomas necesitan procesar información localmente y tomar sus propias decisiones", dijo Paolo Ardoino, CEO de Tether. "También necesitan completar transacciones sin depender de intermediarios centralizados".
La tesis de la economía de las máquinas
Ambas empresas enmarcan la asociación como infraestructura para lo que denominan la economía de las máquinas —un sistema donde los robots operan, realizan transacciones y toman decisiones con mayor autonomía que hoy. En ese modelo, las stablecoins sirven como capa de pago para transacciones entre máquinas, con robots que mantienen carteras digitales y liquidan pagos automáticamente.
El concepto ha atraído la atención más allá del mundo cripto. Redes de pago como Mastercard han lanzado herramientas basadas en stablecoins para que agentes de IA realicen pagos automáticos. La actividad en los sistemas de pago para agentes de IA construidos sobre redes blockchain ha aumentado en los últimos meses.
Que los robots equipados con carteras se conviertan en una realidad comercial a gran escala sigue sin estar demostrado. Ninguna empresa de robótica ha enviado máquinas con carteras de autocustodia. El cronograma de Neura prevé la producción de millones de unidades para 2030, y su pipeline de despliegue existente supera los $1 mil millones, según la compañía.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.