Cientos de millones de dólares en lingotes de oro físico están siendo transportados por avión desde bóvedas en el área de Nueva York a China semanalmente, lo que ha provocado un aumento del 285% en las exportaciones de oro de EE. UU. para alimentar lo que los operadores llaman una "fiebre del oro generacional".
"La escala del movimiento físico es una señal clara de un cambio estructural en el mercado", dijo una fuente familiarizada con la logística, que solicitó el anonimato ya que los detalles son privados. "Esto no son flujos de ETF; se trata de una transferencia a gran escala de riqueza física de Occidente a Oriente".
El éxodo de lingotes de las bóvedas que respaldan el mercado de futuros COMEX está impulsado por compradores chinos que pagan primas persistentes por la entrega física sobre los precios de los futuros de papel. Esta tendencia, conocida como deporto (backwardation), refleja una falta de confianza en la entrega futura y una demanda urgente del metal en sí. Si bien los precios del oro estuvieron recientemente cerca de los 4.702 dólares por onza, los inversores chinos han mostrado su disposición a pagar primas de dos dígitos por la entrega al contado.
Esta acumulación estratégica contrasta fuertemente con la política en India, el otro gran consumidor de oro del mundo. El primer ministro indio, Narendra Modi, instó recientemente a los ciudadanos a evitar comprar oro para salvar las reservas de divisas de la nación, destacando las estrategias divergentes de los dos gigantes económicos asiáticos.
La presión sobre los mercados de papel
La demanda sostenida de entrega física ejerce una presión significativa sobre las bolsas occidentales como la LBMA y el COMEX, que históricamente han operado con solo una fracción de sus contratos de papel liquidados con metal físico. La salida de oro registrado de las bóvedas del COMEX ha crecido de forma tan extrema que ha provocado propuestas legislativas, como la Ley SILVER, destinadas a apuntalar la capacidad de la bolsa para satisfacer las demandas de entrega física.
esta dinámica podría conducir a un desacoplamiento de los precios, donde el "precio del papel" de un contrato de futuros de oro diverge significativamente del "precio físico" requerido para obtener un lingotet de oro real. Tal escenario desafiaría el mecanismo de fijación de precios que ha gobernado el mercado mundial del oro durante décadas.
Un cambio estratégico a largo plazo
La acumulación de China es vista por muchos como un movimiento estratégico a largo plazo para alejarse de los activos denominados en dólares estadounidenses. Como la nación acreedora más grande del mundo y líder en el comercio global, los esfuerzos de China para aumentar sus reservas de oro físico podrían tener profundas implicaciones para el estatus de larga data del dólar estadounidense como el principal activo de reserva del mundo.
Para los inversores, la tendencia sugiere que la fuente de nueva oferta (las empresas mineras de oro) puede representar una exposición más directa al valor del producto básico subyacente que los ETF o los contratos de futuros, en caso de que la disponibilidad de lingotes físicos para la entrega se vea aún más restringida.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.