El evento en detalle
Sam Altman, CEO de OpenAI, exploró recientemente una posible adquisición de Stoke Space, una startup centrada en la creación de un cohete totalmente reutilizable. El objetivo de las discusiones era desarrollar un competidor directo para SpaceX de Elon Musk, que actualmente domina el mercado comercial de lanzamientos espaciales. Si bien el interés estratégico declarado de OpenAI era apoyar la futura posibilidad de centros de datos en el espacio, la medida fue ampliamente interpretada como una extensión de la escalada de rivalidad entre los dos multimillonarios tecnológicos. Según los informes, las conversaciones entre OpenAI y Stoke Space ya no están activas.
Implicaciones en el mercado
El acuerdo abortado destaca la inmensa escala financiera de la industria espacial. El telón de fondo de las conversaciones fue la noticia de que SpaceX está planeando una venta de acciones que podría valorar a la compañía en 800 mil millones de dólares, junto con consideraciones para una IPO tan pronto como el próximo año. Esta valoración posicionaría a SpaceX muy por delante de la valoración privada más reciente de OpenAI de aproximadamente 500 mil millones de dólares, que se estableció durante una venta de acciones secundaria en octubre de 2025. Sin embargo, proporcionando una clara contranarrativa, Elon Musk habría negado la cifra de valoración de 800 mil millones de dólares, introduciendo incertidumbre en la evaluación del mercado del valor actual de su compañía.
Comentarios de expertos
Si bien los comentarios directos sobre las conversaciones de Stoke Space son limitados, un análisis financiero más amplio de OpenAI proporciona un contexto crítico para sus decisiones estratégicas. Los analistas de HSBC han proyectado que OpenAI enfrenta una posible escasez de financiación de aproximadamente 207 mil millones de dólares para 2030, con costos de infraestructura que podrían alcanzar los 792 mil millones de dólares. La investigación de Deutsche Bank refuerza esta opinión, sugiriendo que la quema de efectivo acumulada de OpenAI podría superar las pérdidas iniciales combinadas de compañías como Amazon y Tesla. Por separado, el famoso inversor Michael Burry recientemente estableció un paralelismo entre OpenAI y el fracaso de la burbuja puntocom de los años 90, Netscape, advirtiendo que su realidad económica podría no sostener el bombo del mercado.
Contexto más amplio
Este desarrollo es el último de una serie de movimientos competitivos entre Altman y Musk. Altman también ha respaldado una startup de interfaz cerebro-computadora que compite con Neuralink de Musk y, según se informa, está desarrollando una red social que podría desafiar a X. La decisión de detener las conversaciones sobre la empresa espacial se alinea con los informes de que Altman ha declarado un "código rojo" dentro de OpenAI. Este mandato interno reasigna recursos para centrarse en la mejora de las capacidades centrales de ChatGPT en respuesta al significativo crecimiento de usuarios del modelo Gemini de Google. Los inmensos requisitos de capital y la distracción estratégica de entrar en la carrera espacial parecen haber sido despriorizados en favor de defender y solidificar la posición de OpenAI en el mercado de la inteligencia artificial cada vez más competitivo.